Introducción

El Dr. Desmond Ford fue un experto teólogo y erudito adventista que ha dirigido la palabra a muchas decenas de millares de personas durante seminarios, sermones, y conferencias, así como por medio de libros, revistas, la radio, y la televisión. Su ministerio evangélico le llevó regularmente por todos los Estados Unidos y a numerosos países extranjeros. Además, fue presidente y fundador de Good News Unlimited, un ministerio evangélico, no denominacional, sin ánimo de lucro, con oficinas principales en Australia. La página web de Good News Unlimited, está enfocada en el evangelio, y está publicada

En idioma inglés:

https://desmondford.org/

https://www.goodnewsunlimited.com/

En español:

https://redbnil.wordpress.com/

Con el correr del tiempo, el Dr. Ford ha escrito muchos libros sobre el evangelio y el estilo de vida cristiano, incluyendo comentarios separados  sobre Daniel y Apocalipsis, así como el sábado y la salud preventiva. Escribió un comentario fácil de leer de 382 páginas sobre Romanos, En paz con Dios, Ahora [Right With God, Right Now]. El Dr. Ford logró dos doctorados – uno en estudios del Nuevo Testamento, concedido por la Universidad de Manchester en Inglaterra y bajo la égida del renombrado teólogo protestante y ahora difunto Dr. F. F. Bruce (1910-1990), y el otro en retórica, concedido por la Universidad Estatal de Michigan, en Lansing.

Antes de 1980, el Dr. Ford tenía una distinguida carrera con la denominación de los Adventistas del Séptimo Día. Fue director del Departamento de Religión en la Escuela Superior ASD en Avondale, Australia desde 1961 hasta 1977, y miembro del comité para el Instituto de Investigación Bíblica de la Denominación. En 1977, el Dr. Ford fue a los Estados Unidos a enseñar religión en el Pacific Union College, puesto que ocupó hasta finales de 1979, cuando, a solicitud de la Conferencia General, se trasladó a Takoma Park, Maryland, para defender su «avanzada» posición relativa a Daniel 8:14 y la doctrina del «juicio investigador». Durante este período, la denominación de los adventistas del séptimo día había estado envuelta en un debate divisivo acerca de la definición de «evangelio». La inflexible defensa por parte del Dr. Ford de su histórica doctrina protestante – reflejada en su interpretación de Daniel 8:14 – condujo al sorprendente despido de su empleo en la denominación como profesor de teología y ministro en agosto de 1980. Su controvertido despido fue informado alrededor del mundo por revistas como Time, Newsweek, y Christianity Today.

Han pasado casi dos décadas desde que el Dr. Ford asumió esta valerosa posición en favor del evangelio (en el momento que se realizó la entrevista… Actualmente son más de 40 años entre 1980 y 2020). Desde entonces, ha sido obvio que las enseñanzas del Dr. Ford han llevado a muchos cristianos a comprender mejor la salvación personal y las Escrituras. En realidad, muchos dentro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día han adoptado su punto de vista sobre el evangelio y su avanzada posición sobre el Juicio Investigador. Aunque han pasado casi dos décadas desde que el Dr. Ford fue exiliado de la denominación, pero fue un adventista del séptimo día que personalmente lleva un estilo de vida vegetariano, y sostuvo doctrinas fundamentales como el sábado, la Segunda Venida, el juicio, el estado de los muertos, la nueva tierra, etc.

El Dr. Desmond Ford falleció con 90 años de edad en el año 2019. La entrevista que sigue fue realizada a inicios del siglo XXI.

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Nos sentimos felices de que el Dr. Ford haya accedido a participar en esta entrevista con el foro de Adventist Today. Además, el Dr. Ford accedió a  hablar por teléfono, después de que la entrevista fue publicada, para responder a algunas preguntas de seguimiento.

     Para mayor comodidad de los lectores, se ha añadido al pie una tabla de temas generales.

TEMAS GENERALES – TABLA DE CONTENIDO 

Parte 1 – Discusión de los sucesos que rodearon a Glacier View

  1.  El adventismo del séptimo día

  2.  Glacier View y el juicio investigador

  3.  El juicio investigador

  4.  Secuela de Glacier View

  5.  El encubrimiento del juicio investigador

  6.  La doctrina del juicio investigador

  7.  La interpretación profética

Parte 2 – Discusión de otras doctrinas Adventistas

  8.  El espíritu de profecía y Ellen White

  9.  El sábado

10.  La segunda venida

11.  El judaísmo mesiánico

12.  Tiempo de angustia

13.  La tierra nueva

Parte 3 – Discusiones sobre el futuro del Adventismo, las luchas actuales, y las perspectivas de reforma

14.  El futuro del adventismo

15.  Orientación para la iglesia

16.  Consejo para los individuos

17.  La ordenación de mujeres

18.  Las 27 Creencias Fundamentales

19.  El evangelio y el adventismo

20.  La reforma adventista

Seguimiento – El Dr. Ford responde a preguntas de los foros de aToday

21.  El juicio investigador en el Antiguo Testamento

22.  El principio de día por año

23.  La profecía de los 2300 días

24.  Doctrina actualizada para reemplazar el juicio investigador

25.  El juicio

26.  El vacío en el juicio mediador

27.  La definición del bien

28.  El estilo de enseñanza del Dr. Ford

29.  El dogmatismo doctrinal

30.  El debate de juicio

31.  El estudio de la Biblia

32.  El acuerdo luterano-católico sobre la justificación por  fe

33.  La  reforma adventista

UNA ENTREVISTA CON EL DR. DESMOND FORD

por el Foro Adventist Today

Parte 1

Los sucesos que rodearon a Glacier View

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AToday: Dr. Ford, me gustaría explorar con usted varias áreas teológicas que van, desde el debate de Glacier View y el juicio investigador, hasta la validez del sábado y la autoridad de las Escrituras versus Ellen G. White. También tocaremos temas tales como el evangelio, la ordenación de mujeres, los sucesos de los últimos días, las 27 creencias fundamentales, y el futuro del adventismo en el siglo veintiuno.

Para que conste, debo decir que he invitado a la Fundación White, al Instituto de Investigación Bíblica, y a la Review and Herald para que le hagan algunas preguntas oficiales, o hasta no oficiales, pero todos han declinado cortésmente la invitación. (Sin embargo, Bill Johnsson de la Review sí accedió a participar en una futura entrevista con el foro de Adventist Today). Considerando que todas estas entidades denominacionales estuvieron muy involucradas con Glacier View y el conflicto teológico que rodeó al evangelio, quizás reconsideren su posición y hagan algunas preguntas de seguimiento después de que la entrevista inicial se haya puesto a disposición del público en el foro de Adventist Today.

Así que, Dr. Ford, si no tiene inconveniente, comenzamos.

Dr. Ford: Me parece bien.

AToday: PREGUNTA #1. Dr. Ford, la sola mención de su nombre parece despertar una controversia teológica. En realidad, cuando Adventist Today anunció por primera vez la información acerca de su entrevista con el foro, aumentó dramáticamente la actividad y se intensificaron las discusiones. Algunos le apoyaban con entusiasmo, mientras que otros le denunciaban como un hereje que tenía el propósito de destruir el movimiento adventista. Para complicar las cosas, la vasta mayoría parecía realmente confundida sobre los puntos en disputa que rodeaban a este actual conflicto teológico. Díganos, por favor: ¿Es usted amigo o enemigo del adventismo? ¿Cree usted que el adventismo es una continuación de la gran reforma protestante, como han asegurado L. E. Froom y otros? Y, finalmente, en su opinión, ¿son los temas centrales en disputa los que lo hacen a usted tan controversial?

Dr. Ford:  Primero, permítaseme decir que yo soy amigo del movimiento adventista. Las dedicatorias de dos de mis libros, el que fue escrito justo antes de Glacier View, titulado Daniel 8:14, The Day of Atonement and the Investigative Judgment [Daniel 8:14, el día de expiación y el juicio investigador], y el otro, The Forgotten Day  [El día olvidado], escrito poco después de Glacier View, ayudarán a responder a estas preguntas. Esta es la dedicatoria del primer libro:

«A los que, creyendo que Dios levantó el movimiento adventista para proclamar la verdad para las últimas horas de la tierra, valoran la verdad más que la posición, la comodidad, o la reputación. Para los tales,

                   Nuevas ocasiones enseñan nuevos deberes

         El tiempo vuelve grosero el bien antiguo

         Todavía tienen que ir hacia arriba y hacia adelante

         Los que quieren estar al tanto de la verdad».

La segunda dedicatoria es para los muchos adventistas que ven «el evangelio eterno» (Apocalipsis 14:6) como el corazón del último mensaje de Dios para el mundo y la piedra de toque de todo lo demás en doctrina y conducta.

 Tanto verbalmente como por escrito, he declarado en público muchas veces, con todo mi corazón, que creo que Dios levantó el movimiento adventista. Demasiados adventistas creen que Miller es alguien de quien hay que avergonzarse, pero están equivocados. Este granjero sin educación leyó las Escrituras correctamente y reconoció que ellas predecían el retorno pre-milenial de Cristo. Miller fue más allá de los estudiosos eruditos de su tiempo. Todos los principales comentarios bíblicos usados en hogares estadounidenses durante la mayor parte del siglo diecinueve enseñaban la venida post-milenial de Cristo. ¿Quién puede emocionarse con un suceso para el cual faltan todavía por lo menos mil años? Adam Clarke, el obispo Barnes, y antes de ellos dos, Matthew Henry, cometieron este mismo error.  Miller ayudó a que el mundo religioso girase sobre este punto vital, que resuena por todas partes en el Nuevo Testamento, y que vibra con la esperanza del pronto regreso de nuestro Señor. Acariciar esa esperanza es apropiado, ya sea que vivamos en la era apostólica o no. Después de las dos guerras mundiales, casi todo el mundo religioso ha seguido el camino trazado por Miller. El hecho de que estuviese equivocado al seguir a la mayoría de los protestantes de su tiempo al tratar de establecer «fechas proféticas» no disminuye su estatura significativamente.

En particular, escúchese mi presentación en el foro adventista en San Diego el 17 de julio de 1998 titulada «Mi visión para la iglesia». En ese foro, señalé cuán oportuno fue el momento en que apareció la esencia del mensaje ASD. Por ejemplo, Darwin escribió su primer bosquejo de The Origin of Species [El origen de las especies] en 1844, y simultáneamente Dios revivió la verdad del sábado para enfrentar a todas las teorías ateas relativas al origen de la vida. El moderno espiritismo también surgió en la década de 1840, y fue contrarrestado por el énfasis de los adventistas sobre la inmortalidad condicional. Fue también en la década de 1840 cuando Marx y Engels escribieron «El Manifiesto Comunista», afirmando que «la ley, la moralidad, y la religión son sólo prejuicios burgueses». Así, afirmo que Dios suscitó el movimiento adventista para cumplir sus propósitos en los últimos días.

En cuanto a la pregunta de si la reforma está conectada con el adventismo, sí, creo que Dios tenía el propósito de que el movimiento adventista fuese una continuación de la reforma. En su providencia, Dios dirigió la atención de los adventistas hacia el arca y el propiciatorio en el Lugar Santísimo, ley y gracia combinadas. No puede haber un evangelio fuerte sin una fuerte doctrina de ley. Esto es lo que los adventistas debían ofrecer al mundo, con referencia particular al sábado, que está en el corazón mismo de la ley que autentica el todo. Es porque tanto la ley como el evangelio vienen del Creador que tienen validez y significado.

En cuanto a la controversia, el conflicto teológico en el adventismo durante las décadas de 1960 y 1970 giró alrededor de los temas centrales del «evangelio eterno». ¿Es el evangelio buenas nuevas o buenos consejos? ¿La justificación por la fe significa justificación sola o justificación más santificación? ¿Tenía Jesús naturaleza pecaminosa como nosotros y, por lo tanto, una naturaleza que nos desafía a todos a obedecer tan perfectamente como Él lo hizo, o es Él principalmente nuestro Salvador primero y nuestro Ejemplo después? ¿Pueden los seres humanos pecadores obedecer perfectamente una ley santa, o están los santos creyentes cubiertos por los méritos imputados de Cristo todos los días y en el juicio final? ¿Es la certeza cristiana parte del paquete del evangelio, o es presunción de parte de los que se enfrentan a un Juicio Investigador? ¿Es la enseñanza tradicional sobre el Juicio Investigador coherente con el repetido énfasis en Hebreos de que Jesús consumó la expiación en la cruz y entró  inmediatamente «del velo adentro»?

AToday: PREGUNTA #2. ¿Cómo fue que los debates sobre la justificación por la fe, que se enfocaron en la definición del evangelio, se enlazaron con Glacier View, Daniel 8:14, y la doctrina del juicio investigador?

Dr. Ford: Habiendo obtenido dos títulos de post-grado en escatología, una de mis principales áreas de interés había sido la de profecías bíblicas. Después de examinar cada libro de las estanterías del Congreso sobre Apocalipsis como culminación de décadas de estudios proféticos, me di cuenta de que era abrumadora la evidencia contra el modo historicista de calcular supuestas fechas proféticas después de la cruz. Además, llegué a la conclusión de que ninguna de estas fechas puede encontrar apoyo bíblico o histórico como cumplimiento de las profecías bíblicas.

Además, y muy importante, me di cuenta de que la iglesia ASD no había puesto a Jesús y al evangelio en el centro de su exposición de las profecías. Este error se cometió a pesar de que éramos conscientes de la clave profética de Apocalipsis 19:10 de que toda la profecía es también acerca de Jesús. Así, del mismo modo que protesté por mucho tiempo contra las enseñanzas del perfeccionismo y la naturaleza pecaminosa de Cristo, protesté también en estas áreas.

Mi teología no es controversial para la mayoría de los eruditos ASD, pero sí lo es para los tradicionalistas intransigentes cuyo tiempo para el estudio y la investigación está limitado por su inclinación y su capacidad. Desde Glacier View, los voceros de la Iglesia han hecho concesión tras concesión en las áreas que una vez fueron consideradas heréticas en 1980. Por ejemplo, la iglesia ahora enseña oficialmente que la naturaleza humana de Cristo era «sin pecado»; que es imposible que los pecadores alcancen la perfección en esta vida; el hecho de que el anticristo ocupe la posición central en las profecías de juicio de Daniel 7 y 8; que «purificado» es un error de traducción de Daniel 8:14; que la palabra «días» tampoco se encuentra en el hebreo original de ese mismo versículo; que la expiación SÍ tuvo lugar en la cruz; que Cristo SÍ entró al equivalente del «Lugar Santísimo» a su ascensión y no en 1844; que el terremoto de Lisboa, el día oscuro, y la caída de las estrellas en 1833 no son el cumplimiento de las profecías bíblicas; que Ellen White no era teóloga, nunca declaró que era infalible, y dependía de fuentes defectuosas para sus formulaciones doctrinales; que Ellen White sostenía que la Biblia era la única regla de fe y práctica; que ella rehusó ser árbitro en la interpretación de las profecías, etc., etc., etc.

Sin embargo, debo decir que el más agradable de todos estos cambios silenciosos ha sido el creciente énfasis en la justificación, que es la metáfora legal para el evangelio. Téngase también presente que la Conferencia de Palmdale concordó en que justicia por la fe en las epístolas paulinas siempre y solamente significa justificación por la fe solamente, y que la santificación, aunque siempre es el fruto de ella, no está incluida en la frase bíblica. Esto se publicó en la Review inmediatamente después de Palmdale, pero tristemente fue olvidado rápidamente. En vista de estas innegables admisiones en años recientes, ¿en qué sentido puedo ser clasificado como herético? Pero nótese cuidadosamente que los eruditos Adventistas nunca escriben para publicaciones no denominacionales que tratan de apoyar las respuestas tradicionales a los puntos traídos a discusión en Glacier View, mientras que, con frecuencia publican materiales sobre otros temas. Y nótese también que, aunque L. E. Froom pudo reunir una multitud de eruditos seguidores para la posición Adventista sobre el estado de los muertos, no encontró ningún apoyo ni ninguna explicación para la posición Adventista tradicional relativa a Daniel 8:14.

AToday: PREGUNTA #3. ¿Puede darnos una explicación sencilla de la posición tradicional del «juicio investigador» versus su punto de vista actualizado y controversial? ¿Dice usted que no hay un «juicio pre-advenimiento» para ningún cristiano, o sólo que nuestras vidas no van a ser «investigadas» para ver si somos «aptos para el cielo»? ¿Hay un santuario celestial, e importa? ¿Cuántos juicios hay, y cómo sabemos si podemos salir aprobados algún día? Además, ¿dónde entra el «tercer uso de la ley» de los reformadores, con su concepto de recompensa por las obras? Aunque creo que muchos adventistas entienden actualmente el evangelio mucho mejor ahora que antes de Glacier View, muchos todavía están muy confundidos acerca de los detalles de estos puntos en controversia.

Dr. Ford: La enseñanza del juicio investigador fue la quinta «explicación» que surgió para «explicar» el desengaño de octubre 22, 1844. La iglesia no adoptó esta enseñanza sino hasta 1857 – trece años más tarde. La iglesia enseñaba que, después de su ascensión, Cristo tuvo dos fases de ministerio en los respectivos compartimientos del santuario celestial; la primera fase es de intercesión, y la segunda es de intercesión MÁS juicio para todos los que alguna vez han profesado lealtad a Dios. Se pretende que esta segunda fase comenzó el 22 de octubre de 1844 al entrar Cristo «del velo adentro». La mayoría de los ASD que escuchaban exposiciones de la posición tradicional sobre el juicio tenían la impresión de que debían alcanzar cierto grado de santidad para pasar la prueba. Así, quedó viciada la certeza cristiana, y se volvieron prominentes los peligros del legalismo y el perfeccionismo.

Yo creo en un juicio pre-advenimiento. Al cesar Cristo su ministerio como nuestro Sumo Sacerdote, concederá justificación escatológica a todos los que hayan conservado una fe genuina en Él. La fe del creyente quedará evidenciada por sus obras, las cuales, aunque lejos de ser perfectas, demuestran que el creyente se ha regenerado realmente y pelea la buena batalla de la fe. Este juicio llevado a cabo por el Omnisciente (Cristo es el Juez) es obra de un momento, inmediatamente antes del fin del tiempo de gracia. «Conoce el Señor a los que son suyos» (2 Timoteo 2:19). Esta declaración de juicio se da en Apocalipsis 22:11,12. Además de los adventistas, otros han visto esto como un decreto de juicio que marca el fin del tiempo de gracia. Por todas partes, el Nuevo Testamento enlaza el juicio con la Segunda Venida, no con los sucesos que ocurren siglo y medio antes.

Así, pues, hay un juicio pre-advenimiento en vísperas del segundo advenimiento para decidir quiénes han de ser trasladados y quiénes han de ser levantados en la primera resurrección, y luego otro juicio al final de los mil años, lo cual es evidencia de por qué tantos no alcanzan el cielo (véase Apocalipsis 20:4-5, 11-15).

Cuando los pecadores arrepentidos aceptan el evangelio, en seguida se pronuncia el veredicto del juicio final. La Escritura llama a este veredicto «justificación» (véase Romanos 3:21-26 y todo Romanos 4; véase también Juan 5:24). «Permanecemos» en esta gracia todos nuestros días, con la condición de que mantengamos la fe en Cristo (véase Romanos 5:1; 1 Corintios 1:30,31).

La Escritura sí enseña que hay recompensas para nuestras obras (véase Mateo 16:27), pero no enseña la salvación por obras (véase Efesios 2:8-10). Somos justificados por fe solamente, pero la fe que justifica nunca está sola. No somos salvos por fe más obras, sino por una fe que obra. Dios siempre da sus dones con ambas manos, y no justifica a nadie a quien no procede a santificar. No pronuncia limpio al leproso y luego le deja morir de su enfermedad. Pero las recompensas duraderas del mundo por venir son determinadas por nuestras obras de fe (véase Mateo 25:14 ss).

Como escribió Ellen White: «No debemos estar ansiosos por lo que Cristo y Dios piensen de nosotros, sino por lo que Dios piense de Cristo, nuestro sustituto». Ella también escribió: «No se nos ha llamado a ponernos en paz con Dios, sino a aceptar a Cristo, que es nuestra paz». Y nuevamente, en El Camino a Cristo, p. 62: «El carácter de Cristo ocupa el lugar de nuestro carácter, y somos aceptados delante de Dios como si no hubiésemos pecado» (véase sus muchas páginas sobre la justificación por la fe en Mensajes Selectos, tomo 1, pp. 32-33, etc.).

Puesto que los creyentes todavía tienen una naturaleza pecaminosa, todavía es necesario que la ley continúe actuando como ayo para mostrarnos nuestra necesidad de Cristo. La ley actúa en el proceso de santificación, aunque no tiene parte en nuestra justificación.

«Yo no trabajaría para salvar mi alma,

Porque eso lo hizo ya el Señor,

Pero trabajaría como cualquier esclavo

Por el amor del amado Hijo de Dios».

He detallado las dificultades que presenta la posición tradicional sobre el juicio investigador en el manuscrito de Glacier View (véanse en particular las páginas 174-176 del tomo publicado). Sin embargo, notaré que Uriah Smith dijo dos cosas sobre esta doctrina: primera, que el juicio comenzó en 1844, y segunda, que sería corto. En la actualidad, ningún adventista puede apoyar ambas posiciones al mismo tiempo. Hay que renunciar por lo menos a una, porque el período entre 1844 y el presente no es «corto». Además, es completamente imposible apoyar bíblicamente el año de 1844 como el comienzo del juicio. Esdras 7 no era un decreto para reconstruir la ciudad, sino el templo. El principio de día por año no es bíblico, como lo señaló Kai Arasola, presidente de la Conferencia ASD, en su libro El fin del historicismo. Daniel 8:14 no menciona días, sino «tardes y mañanas» – una referencia a los sacrificios matutinos y vespertinos. Por eso, junto con la mayoría de los eruditos de todas las denominaciones, la TEV traduce «Hasta 1150 días …», no 2300 días.

El adventismo ha sido estorbado mucho en la proclamación de su mensaje debido a que muy pocos saben qué es en realidad el evangelio eterno. Los adventistas del Séptimo Día no han comprendido que el evangelio es «las buenas, alegres, y felices nuevas que hacen que el corazón cante y que los pies dancen». No han reconocido que no tenemos que ser buenos para ser salvos, pero sí tenemos que ser salvos para ser buenos. No se trata de quiénes somos, sino de a quién pertenecemos. ¡Cuán bueno es Dios! «No hay nada que podamos hacer para que Él nos ame más, ni nada que podamos hacer para que nos ame menos». Sólo el evangelio, quebrantando el corazón, puede hacer posible el cumplimiento de la esencia de la ley, que es el amor desinteresado. Así, por fe, la ley es confirmada, no abolida.

Para responder más abundantemente a esta pregunta, lo siguiente representa mi posición en Glacier View, y puede encontrarse en las páginas 174-176 de la versión impresa del manuscrito de Glacier View.

Las grandes verdades salvadoras de la fe cristiana nunca dependen del razonamiento inferencial de un solo texto. Que Dios es nuestro Creador; que Cristo murió por nuestros pecados; que podemos ser perdonados; que la salvación es por fe; que la fe siempre rinde fruto de obediencia, que Cristo regresará a la tierra; que ahora intercede por nosotros en las alturas – todas estas verdades descansan en fundamentos sustanciales e inamovibles de las Sagradas Escrituras. Si algunos de los textos que tratan de estos temas son ambiguos, no importa, porque hay muchos otros que no lo son. Los pilares de la fe están firmemente establecidos, no descansan en interpretaciones fluidas, inciertas, o equívocas.

Sin embargo, éste no es en absoluto el caso cuando se trata de la tradicional interpretacióna adventista del santuario, 1844, y el juicio investigador. Esta interpretación depende, no de claras declaraciones didácticas de la Escritura, sino de una prolongada serie de suposiciones e inferencias, la mayoría de las cuales son altamente debatibles. Los adventistas han establecido conclusiones dogmáticas allí donde la honestidad debería obligar una confesión de que la evidencia es o ambigua o contraria a las tradicionales afirmaciones adventistas.

Por ejemplo. Considérese la peligrosa dependencia de las siguientes suposiciones, muchas de las cuales están entrelazadas de tal modo que, si una cae, las demás también caen:

Que Daniel 8:14 habla de 2300 días. (Aunque Daniel 12 usa repetidamente la palabra hebrea que equivale a días, esta palabra no se encuentra en 8:14. En vez de eso, tenemos la expresión ambigua «tardes y mañanas», que la mayoría de los comentaristas aplica a los sacrificios matutinos y vespertinos. Así, si estos exégetas están en lo cierto, en vez de 2300 días, sólo tenemos 1150 días).

Que estos 2300 «días» equivalen a 2300 años. (Si bien es bastante imposible probar que el principio de día por año es un  dato bíblico, y aunque pudiésemos probarlo, no se mencionan días ni en 8:14 ni en 9:24, no hay base para aplicar el principio en estos casos).

Que estos 2300 años comienzan siglos antes de que el «cuerno pequeño» comience a atacar el santuario. (Si bien, en el contexto, casi todos han entendido los 2300 días como la duración del tiempo que el cuerno pequeño pisotea el santuario y suspende los sacrificios diarios.

Que los 2300 años comienzan al mismo tiempo que las setenta semanas. (Aunque hay textos que lo dicen así. La palabra hebrea chathak significa «cortar» o «decretar», y no hay manera de probar que el propósito es cortar 490 de 2300).

Que es posible estar seguros del año exacto en que comienzan las 70 semanas. (Aunque los exégetas nunca se han puesto de acuerdo sobre este punto. ¿Es este decreto semejante al de 9:23, un decreto celestial de Dios, o el decreto de un rey terrenal?).

Que el decreto de Artajerjes registrado en Esdras 7 tiene que ver con la restauración y la edificación de Jerusalén. (Aunque no hay nada en Esdras 7 que diga esto. El contexto dice que este decreto, como los de Ciro y Darío, tenía que ver con el templo. Los magistrados debían hacer cumplir las leyes del templo. Véase Esdras 6:14, que ubica este decreto entre los decretos del templo).

Que el decreto de Esdras 7 «salió» en el año 457 A. C., cuando Esdras llegó a Jerusalén y se puso a trabajar. (Aunque Esdras nunca dice esto, y el decreto había sido anunciado por lo menos seis meses antes. No hay nada en Daniel que diga que este decreto debería ser fechado a partir del momento de su puesta en vigor, más bien que en el momento de su pronunciamiento).

Que la restauración de la ciudad concluyó en el año 408 A. C. (Hasta los eruditos adventistas admiten que es imposible probar esto).

Que Jesús fue bautizado en el año 27 D. C. (Una hazaña similarmente difícil).

Que la crucifixión ocurrió en el año 31 D. C. (Aunque todos los eruditos sostienen otros años, no éste. La evidencia de las investigaciones de Grace Amadon, usada a menudo por los adventistas, se basa en suposiciones dudosas, como lo reconoce el Comentario Bíblico Adventista).

Que el evangelio fue llevado a los gentiles en el año 34 D. C. (Aunque no hay manera de probar que Esteban fue apedreado en el año 34 D. C., y Hechos 13:46 presenta el volverse a los gentiles en una fecha muy posterior).

Que los 2300 días terminan cuando comienza el día de expiación antitípico. (Aunque el día de expiación giraba alrededor del sacrificio por el pecado, un suceso que tuvo lugar aproximadamente dieciocho siglos antes. El despojamiento de sus vestiduras gloriosas por parte del sumo sacerdote prefiguraba la encarnación de Cristo, que no tuvo lugar en 1844. El libro de Hebreos aplica claramente el día de expiación en antitipo al sacrificio sacerdotal de Cristo en el Calvario, aunque la era cristiana está incluida mientras esperamos que salga nuestro Sumo Sacerdote).

Que hasta que llegara esta fecha, Cristo hacía la obra prefigurada por el primer compartimiento fuera del velo. (Aunque Hebreos nos dice que la obra en ese compartimiento simbolizaba las ineficaces ofrendas de la era levítica, cuando los hombres tenían acceso restringido a Dios, y experimentaban la purificación ceremonial externa más bien que la perfección de la conciencia).

Que la obra simbolizada por el segundo compartimiento del santuario no habría de comenzar sino hasta más de 1800 años después de la cruz. (Aunque Hebreos 9:8, 12, 24, 25; 10:19, 20; 6:19,20 dicen que Cristo pasó «del velo adentro» a su ascensión). El rociamiento de la sangre sobre el propiciatorio tuvo lugar inmediatamente después del derramamiento.

Que el santuario de Daniel 8:14 es el santuario en el cielo. (Aunque el contexto se refiere al santuario en la tierra).

Que «purificado» es una traducción exacta en Daniel 8:14. (Aunque ciertamente esto no es así).

Que, en el día de expiación, el santuario era purificado de la profanación ocasionada por la confesión de los pecados y el ministerio de sangre. (Aunque Números 19:13, etc., indican que el santuario era contaminado cuando una persona pecaba, sin importar si se hacía confesión o no. En la mayoría de los casos, la sangre nunca entraba al santuario).

Que la purificación del santuario en Daniel 8:14 tiene que ver con los pecados de los profesos creyentes en Cristo. (Aunque el contexto tiene que ver con una profanación causada por el anticristo, no por la hueste del pueblo de Dios que está sufriendo, no pecando, en el contexto).

Que la purificación de Daniel 8:14 también se encuentra en Daniel 7 en su escena de juicio, y que este último pasaje tiene que ver con la investigación de los pecados de los santos. (Aunque, nuevamente, en Daniel 7, así como en Daniel 8, es un poder impío el centro de atención del juicio).

Que Apocalipsis 14:7 tiene que ver con el mismo juicio investigador de los pecados de los santos. (Aunque Juan  nunca usa la palabra krisis en un sentido que no sea negativo – para los incrédulos, y aunque el mismo siguiente versículo nos dice que es Babilonia la que sufre el juicio, como también lo atestiguan los capítulos posteriores).

Que versículos como Hechos 3:19 apuntan al juicio investigador. (Ninguno de tales versículos, estudiado en contexto, condujo a esta conclusión).

Que mucho depende de octubre 22, 1844 como el comienzo del día de expiación antitípico.(Aunque octubre 22, 1844 no fue el día observado por los judíos contemporáneos, ni siquiera por la mayoría de los karaítas. Tampoco hay evidencia de  que ni el bautismo de Cristo ni el apedreamiento de Esteban tuvieran lugar el día de expiación, lo cual habría sido necesario para que los 49 años, los 434, los 490, y los 2300 años fuesen precisos cada uno en sus plazos. Por contraste, obsérvese que Ellen G. White pudo escribir: «Vi que Dios estaba en la proclamación del tiempo en 1843. … Los ministros estaban convencidos de lo correcto de las posiciones asumidas acerca de los períodos proféticos» (SG, p.232). Obsérvese que ella está hablando del plazo de 1843, no de octubre 22, 1844. Además, ella está hablando de períodos que terminaban entonces, no de un solo período. Miller tenía más de una docena, incluyendo los 6000 años, los siete tiempos, los 1335 días, etc., y todos ellos estaban equivocados.

En contraste con esta tradicional precisión y esta retorcida serie de suposiciones, el capítulo «Interpretación de Daniel» en el Comentario Bíblico Adventista muestra que esta precisión es contraria a la historia entera de la exégesis profética de los períodos proféticos de Daniel. Además, cuando el Comentario Bíblico Adventista se refiere a Daniel 8:14 en sus artículos sobre el anticristo y el cuerno pequeño, no hace referencia alguna a un juicio investigador, sino que habla de Daniel 8:14 como apuntando a un juicio sobre el cuerno pequeño y la restauración del culto verdadero.

Considérese lo siguiente del comentario de Whedon sobre Daniel 9:

 «Ninguna profecía bíblica es más difícil de explicar que ésta. Cualquiera que crea que es fácil prueba con ello que no la entiende. Mientras más confiada sea la explicación, menos probable será que tenga algún valor. Como todos los cálculos apocalípticos, no hay duda de que éstos han sido dejados enigmáticos a propósito. Si no, la meta del escritor ha sido derrotada tristemente, porque apenas dos eruditos de la antigua escuela o de la nueva concuerdan en cuanto al significado de estas combinaciones matemáticas». (Daniel, p. 290).

AToday: PREGUNTA #4. Después de Glacier View, los dirigentes de la iglesia crearon oficialmente un comité conocido como el «Comité de estudio de Daniel y Apocalipsis» para fortalecer y defender la posición tradicional sobre Daniel 8:14. ¿Fue usted invitado a participar en ese comité, y a qué conclusión llegaron sobre este debatido punto? También, ¿dio usted alguna respuesta formal a sus voluminosos materiales publicados sobre el tema?

Dr. Ford: Yo no fui invitado a participar en ese comité, pero un amigo amable y colega erudito me envió un juego de los libros del comité. La mayoría de nuestros propios eruditos ASD no quedaron bien impresionados por la obra preparada por ese comité. Un miembro del comité me dijo: «En este comité, los que más saben son los que menos hablan; y los que menos saben son los que más hablan». Yo le creo, porque los mismos libros lo atestiguan así. El contenido de esos libros sólo era tangencial a los hechos de la Escritura y la historia presentados en el manuscrito de Glacier View. Los temas principales fueron soslayados y todo el asunto fue, según las palabras de uno de los mejores eruditos de la Iglesia, «un intenso esfuerzo por persuadir y ocultar». (Indicando los nuevos libros con un gesto de la mano, dijo: «¡No los lea! ¡Son simplemente espantosos!»).

(Además, pocos saben que Neal Wilson convocó otro comité para estudiar este tema en 1983, en el cual yo accedí a participar a condición de que se examinasen de frente los problemas doctrinales. Éramos principalmente Smuts y yo versus Hasel, Spangler, William Johnsson, Duncan Evan, etc. Pero los hermanos interrumpieron las reuniones al tercer día. En realidad, no estaban preparados para hacer lo que habían prometido. No iban en serio tras de los verdaderos problemas doctrinales).

También debe señalarse que algunas de las otras fechas largamente apoyadas para supuestos cumplimientos proféticos – las que se usan para Apocalipsis 11:9, 9:15, Daniel 12:11, 12 – han demostrado ser erróneas. Otras, como 538 y 1798, fueron cuestionadas por dirigentes ASD hace mucho tiempo, como W. W. Prescott (véase la nota del Comentario Bíblico Adventista al final del comentario sobre Daniel 7). La Biblia no apoya en absoluto calcular fechas «proféticas» más allá del acontecimiento de Cristo. Todos los intentos han sido, son, y continuarán siendo falaces.

Sí, en uno de los números de de la revista Good News Unlimited, escribí una breve respuesta para el comité de Daniel y Apocalipsis. Además, en mi libro Daniel y el Rey que viene, escribí una respuesta que puede encontrarse en el Apéndice 15 y 16, pp. 243-253. He aquí un breve resumen:

Primero, hubo algunas cosas buenas en el comité de Daniel y Apocalipsis. Por ejemplo, en las Setenta semanas, Levítico, y la naturaleza de la profecía (vol. 3 de la serie), había un espléndido artículo escrito por Ivan Blazen (pp. 339-388). El artículo comenta la relación entre la justificación y el juicio final. El único error de Ivan puede encontrarse en su intento de arrastrar el juicio investigador por algunas delgadas hebras de argumento. Pero su intento es tan sin entusiasmo que nadie puede reprender al autor.

Además, el artículo de Gerhard Hasel «Interpretaciones de la cronología de las setenta semanas» (pp. 3-63) es excelente. No quedé  persuadido por sus conclusiones, aunque hay una que acepto completamente. En su penúltimo párrafo, dice que «cada una de las cuatro principales escuelas de interpretación sobre [Daniel] 9:24-27 tiene ciertas debilidades. La página 51 explica por qué el Dr. Hasel puede admitir que la interpretación adventista – junto con las otras – tiene sus problemas. Aquí él dice claramente: «Las palabras mismas del decreto de Artajerjes I en el año 457 a. C. no mencionan explícitamente ninguna orden para reconstruir la ciudad de Jerusalén». En la misma página, dice también: «La validez de aplicar el decreto del año 457 a. C. depende de una interpretación incierta de Esdras 4:7-23».

Así que hay cosas buenas y honestas en esta serie de libros. No los he enumerado todos en manera alguna. Sin embargo, lo que falta es una buena base para apoyar el juicio investigador o a 1844 como fecha bíblica. Repito: Un trabajo excelente sobre asuntos periféricos no es sustituto para entendérselas con los problemas centrales.

Debe observarse que el problema es que, si no se puede establecer una fecha segura para el comienzo de la profecía de las setenta semanas, entonces, según las premisas del propio adventismo, tampoco puede haber ninguna certeza en absoluto para la fecha de 1844. Para confundir más las cosas, algunas de las posiciones asumidas por el comité sobre este problema en relación con Daniel 9:25 requieren que ellos refuten la posición de Ellen White en Profetas y reyes, pp. 572-573.

El problema es que el argumento adventista en favor de 1844 afirma que el decreto para reconstruir Jerusalén se predica en Daniel  9:25 sobre el decreto de Artajerjes en Esdras 7. ¡Pero Esdras 7 no dice nada en absoluto sobre la reconstrucción de Jerusalén! Además, ningún otro pasaje atribuye la construcción de la ciudad ni a Artajerjes ni a Esdras. ¡Todo el argumento adventista en favor de 1844 depende de evidencia que falta!

Además, hasta entre los eruditos que creen que Esdras 4 puede referirse a la época de Esdras y al decreto de Esdras 7, pocos – si es que los hay – aceptan el año 457 a. C. como la fecha del decreto para la reconstrucción de Jerusalén. En realidad, ¡la fecha del decreto de Esdras más generalmente aceptada por los exégetas y arqueólogos es la primavera del año 458 a. C., no el otoño del año 457 a. C.!  Tristemente, esta fecha, cuando se le añade 2300 años, ni siquiera se acerca al 22 de octubre, y por eso nunca apoyará la teoría tradicional de 1844.

La verdad es que casi todos los eruditos de la iglesia con los cuales he hablado tienen las mismas dudas acerca de 457 a. C. Nótese cómo estas incertidumbres se colaron en  Adventist Review (vol. 158, No. 31, Edición especial sobre doctrinas bíblicas, 1981, pp. 26-27) poco después de Glacier View. Al tratar la Review desesperadamente de reforzar la doctrina del juicio investigador, se ve forzada a usar lenguaje tentativo, como éste:

«Parece claro …»; «suponiendo …»; «sugiere»; «las Escrituras no ofrecen ninguna explicación detallada de la obra que debía comenzar en el cielo en 1844 ….»; «es razonable suponer …»; «la frase ‘juicio investigador’ no se encuentra en la Biblia …».

Las doctrinas fundamentales no pueden descansar en incertidumbres como éstas. Imagínese que usted está predicando el evangelio a hombres y mujeres moribundos. Usted desea emplear al argumento más fuerte y más poderoso de la Palabra para la certeza del amor de Dios. Sin embargo, hagamos esto usando las inestables y no probadas conclusiones sobre el juicio investigador, y apliquémoslas a Juan 3:16. Tristemente, este pasaje diría algo así:

Es posible,  y hasta probable, que Dios hubiese amado al mundo y que hubiese dado a su Hijo unigénito. Esto supuestamente implica que todo el que cree en Él (parece que) podría no perecer, sino que con toda probabilidad, tendría la más aceptable recompensa – la vida eterna (aunque no hay disponible  ninguna proclamación explícita en este sentido). (Juan 3:16, edición de 1844).

Como eruditos, tenemos que ser honestos. Como cristianos, tenemos que ser honestos. Como denominación, tenemos que ser honestos. Las doctrinas fundamentales deben descansar en evidencias claras y convincentes de las Escrituras, nada menos.

AToday: PREGUNTA #5. Dr. Ford, me gustaría llamar su atención a un artículo escrito por Raymond Cottrell, titulado «Los revisionistas de 1844 no son nada nuevo: El presidente acusa a los eruditos de la iglesia». En este artículo, Cottrell, por mucho tiempo erudito adventista y editor emérito de Adventist Today, se opone a la áspera posición de Robert Falkenberg de que, para ser un legítimo ASD, uno tiene que aceptar la posición tradicional sobre Daniel 8:14. Cottrell revela que los eruditos sabían, por allá a fines de la década de 1950, que era imposible defender la posición tradicional de la Iglesia sobre Daniel 8:14.

En realidad, Cottrell escribió que «los instructores bíblicos de las escuelas preparatorias adventistas en Norteamérica respondieron unánimemente a un cuestionario de 1958 reconociendo que no hay ninguna base lingüística o contextual válida para la interpretación tradicional de Daniel 8:14». Continuó diciendo: «Estos 27 instructores incluían a todos los directores de los departamentos de Biblia de las escuelas preparatorias, y a todos los que sabían leer la Biblia en hebreo.» ¿Es correcta la información de Cottrell? Si es así, ¿por qué hubo tal impacto en 1980 cuando usted asumió la misma posición que anteriores eruditos adventistas? ¿Justificó alguno de los eruditos alguna vez desde la década de 1950 la posición tradicional de la iglesia sobre Daniel 8:14? Si no, yo tendría que llegar a la conclusión de que cualquier persona racional creería que todo este asunto tiene todas las apariencias de un encubrimiento por parte de la denominación. Además, también parece que usted fue convertido, injusta y deshonestamente, en víctima propiciatoria para proteger esta dudosa posición del juicio investigador. Dr. Ford, ¿qué piensa de todo esto?

Dr. Ford: Sí, es una cuestión de historia que los principales dirigentes de la iglesia en la década de 1950 declararon que la posición tradicional del juicio investigador, basada en Daniel 8:14, no es bíblica. Hace casi veinte años, Spectrum publicó las porciones pertinentes del cuestionario autorizado por F. D. Nichol en sus informes sobre Glacier View. Yo no creo que el pastor Folkenberg estuviese ocultando la verdad deliberadamente. Meramente, estaba siendo ignorante, como tantos otros administradores antes que él y desde entonces. Nuevamente, hago énfasis en que hay magníficas excepciones, pero, por lo general, sus voces no son ni escuchadas ni acatadas.

No, no ha habido ningún estudio nuevo por parte de eruditos para revertir la opinión expresada en aquel cuestionario. Los eruditos adventistas que han hecho imprimir sus artículos y libros fuera de la iglesia nunca escriben sobre estos temas. Hace décadas, renunciaron a defender lo imposible. Un bien conocido director de Departamento de Biblia fue a Glacier View y le dijo al pastor Wilson que estaba de acuerdo «con Ford», y añadió: «Creo que el Juicio Investigador no tiene apoyo en la Escritura». Wilson le contestó así: «Muy bien, pero no lo diga en público». Conozco a hombres que son figuras clave en la dirigencia de nuestra iglesia adventista mundial, que me han dicho en privado que ellos también discrepan de la interpretación tradicional del juicio investigador. Aunque estos hombres son los principales pensadores de la iglesia, temen expresarse públicamente sobre la materia. No pueden ser honestos sobre este tema, pues temen que, si lo fuesen, todos serían despedidos, y nuestras universidades, escuelas preparatorias, y oficinas editoriales quedarían desiertas. ¡Qué lástima que nosotros, como cristianos, no podamos ser honestos acerca de las Escrituras!

Debo señalar también que, en su libro El peregrinaje de un administrador adventista, escrito algunos años después de Glacier View, el Dr. Hammill reconoció que todo el asunto era una chambonada, y que las publicaciones de la iglesia – como Review y Ministry – entregaron informes falsos a la membresía. También es interesante notar que, tres años después de Glacier View, en diciembre de 1983, la revista Ministry reconoció que Cristo pasó «del velo adentro» – refiriéndose al segundo velo – ¡después de haberlo negado durante 150 años!  (Por supuesto, la declaración de consenso de Glacier View también lo había dado a entender).

AToday: PREGUNTA #6. En la actualidad, pocos están familiarizados con los detalles teológicos del debate de Glacier View de hace veinte años. No hay duda de que algunos se sorprenderán cuando vean cuán difícil – si no imposible – es apoyar la posición tradicional del juicio investigador. Sin embargo, sospecho que algunos todavía no logran reconciliar cómo se puede ser un verdadero adventista del séptimo día y rechazar «la posición tradicional», que ha sido promocionada como la doctrina «hito» del mensaje del tercer ángel. Mi pregunta es ésta: Si el juicio investigador no fue desarrollado y aceptado sino hasta el año de 1857, ¿cómo puede alguien llamarla una doctrina «hito»? ¿Esta fecha tardía, así como su contenido, no colocaría a esta doctrina bien fuera del histórico mensaje del tercer ángel de Apocalipsis 14:9-12?

Además, ¿tuvieron en cuenta, usted o alguno de sus críticos de Glacier View, la distinción entre el descubrimiento post-desengaño de la «purificación del santuario celestial» (donde Jesús concluiría la expiación, borraría los pecados, y recibiría el reino) versus la doctrina más perfeccionista del juicio investigador que los ASD desarrollaron más tarde? Yo pensaría que esa distinción pudo haber contribuido a un resultado mucho más diferente de Glacier View.

Dr. Ford: El juicio investigador no es uno de los «hitos», aunque la importancia del santuario con sus emblemas de la ley y el evangelio es un hito. Es correcto decir que la posición más perfeccionista sobre el juicio vino con el paso de las décadas.

En Glacier View, donde la mayoría de los asistentes no había leído mi manuscrito, hubo una discusión muy limitada de los sucesos que rodearon a 1844, prácticamente ninguna. A mí mismo no se me permitió participar en las discusiones, aunque sí respondí a algunas preguntas de los delegados. Sin embargo, me gustaría subrayar que la mayoría de los delegados en Glacier View se oponían al perfeccionismo. Actualmente, el consenso de la declaración de Glacier View – que simpatizaba con mi manuscrito en una docena de áreas clave – no se inclina al perfeccionismo del adventismo tradicional, y nunca ha sido reimpreso por la Iglesia. En realidad, esta renuencia a reimprimir el documento del consenso fue el resultado del descubrimiento tardío por parte de los administradores, de lo que los eruditos ya sabían, que el documento respaldaba muchas de las posturas clave de mi manuscrito de Glacier View.

AToday: PREGUNTA #7. Sus críticos le han acusado de ser «un preterista con sombrero de historicista y capa de futurista». ¿Qué significa eso en el lenguaje de un lego en la materia? También, ¿querría usted definir el principio «apotelesmático» y explicar el debate que rodea a este problema?

Dr. Ford: En términos de interpretación profética, el preterista ve el cumplimiento de la profecía como en el pasado, en el siglo primero de esta era. El futurista ve la profecía como todavía en el futuro, para los últimos días, mientras que el historicista ve la profecía como una aplicación en continuo desarrollo, con referencia especial a acontecimientos seculares que afectan a la iglesia en fechas específicas. Yo no pertenezco a ninguna de estas categorías porque, aunque cada una de ellas tiene una medida de verdad, también tiene su correspondiente medida de error.

La profecía bíblica SÍ tenía significado para los que primero la recibieron (preterista). SÍ tiene una aplicación en continuo desarrollo, pero ninguna fecha más allá de la semana de la pasión (véase Hechos 1:7), y tendrá un significado floreciente para los que vivan en los últimos días. Esto se conoce como el principio apotelesmático, por el cual la profecía en algunos casos está dirigida a más que los recipientes originales. George Macready Price usó este término en su comentario sobre Daniel, y es bien conocido por los eruditos. E. G. White usó este principio una y otra vez, como lo he documentado en mi manuscrito de Glacier View, y también lo usa el Comentario Bíblico Adventista (véanse en particular las notas de este último sobre la profecía de 2 Tes. 2). El principio fue negado sólo cuando yo lo usé en Glacier View para demostrar que Daniel 8:14 ya se había cumplido en un sentido primario e histórico, lo cual no impediría en modo alguno cumplimientos futuros. La negación del «principio apotelesmático» en Glacier View no fue tomada en serio por los eruditos presentes.

El Foro Adventist Today presenta:

REFLEXIONES SOBRE EL ADVENTISMO

Una entrevista con

EL DR. DESMOND FORD

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Parte 2

AToday: PREGUNTA No. 8. Es casi imposible discutir historia o teología Adventista sin hablar de Ellen White, su autoridad, y sus escritos. Hoy día hay numerosas páginas en Internet que tratan de desacreditarla y ridiculizarla por razones que van desde plagiarismo hasta conducta supuestamente fraudulenta. En realidad, es posible que su popularidad y credibilidad dentro de la denominación hayan llegado a una posición que nunca fue tan baja. Noto que sus críticos, como cosa de rutina, lo han acusado también de estar «contra Ellen White» y a menudo citan esa acusación como la razón fundamental de su exilio. ¿Quiere Ud. decirnos, por favor, su posición en relación con Ellen White? ¿Fue ella una verdadera profetisa o un fraude? ¿Son sus escritos dignos de confianza, y vale la pena leerlos en la actualidad? ¿Pueden sus escritos ser usados para ayudarnos a entender la Biblia y a establecer doctrinas? También, ¿cómo cree Ud. que Ellen White afectó el debate de Glacier View, si es que lo afectó? Y, finalmente, ¿ha cambiado su percepción de Ellen White con el paso de los años, y qué cree Ud. que ella habría dicho acerca de este debate no resuelto si viviera hoy día?

Dr. Ford: En el manuscrito de Glacier View y en «La crisis adventista de identidad espiritual», he discutido extensamente el papel de E.G. White. Ella tenía el don de profecía del que se habla en I Corintios 14, que no es idéntico al de los escritores canónicos de la Escritura (véase I Cor. 14:29 y I Tesal. 5:19-21 para afirmaciones claras de que este don en nuestro tiempo, y desde la terminación del canon, no es infalible). Ellen White nunca se declaró infalible, y sus escritos deberían ser estudiados como los de un gran dirigente y pastor, pero no como la «Biblia».

Sí, fue mi supuesta amenaza contra Ellen White lo que contribuyó al desastre de Glacier View. Yo he apreciado mucho los escritos de Ellen White desde mi primer encuentro con ellos. Pero, durante los pasados cincuenta años, he aceptado sus propias advertencias de que sus escritos no debían ser usados como Escritura, y que la Biblia – y la Biblia solamente – es nuestra fuente de doctrina. Si ella viviera hoy, diría lo mismo que dijo durante el largo debate teológico sobre el «diario sacrificio» (véase Mensajes Selectos, tomo 1, pp. 164ss). Durante ese debate, ella les dijo a los hermanos que no usaran sus afirmaciones, sino que fueran a la Biblia.

Cuando la Southern Publishing Association me pidió que escribiera un libro como una ayuda didáctica para una serie sobre los profetas, escribí Médicos del Alma. En ese libro, he dedicado varios capítulos a Ellen G. White, en los cuales dije esencialmente lo mismo que he dicho más arriba. Sin embargo, también señalé su uso de las fuentes, y enumeré muchas, incluyendo, si recuerdo correctamente, algunos autores no mencionados por Walter Rea cuando hizo sus revelaciones años más tarde. Mi folleto trimestral sobre el tema, solicitado por la iglesia y respaldado por los eruditos que lo revisaron, nunca se publicó, pues ciertos administradores temieron que el hecho de que mi nombre aparecía en él despertara controversia. Nunca se me informó oficialmente de esta decisión, y sólo me enteré años más tarde después de hacer una serie de averiguaciones con los administradores de la Iglesia.

Habiendo investigado los rimeros de libros de la Biblioteca del Congreso, sé que la mayoría de los escritores de teología, medicina, historia, ciencia, etc. del siglo diecinueve usaron a otros autores libremente sin darles crédito. Además, la expresión «se me mostró» era común entre los escritores religiosos del tiempo de Ellen White. Esa frase no siempre, ni necesariamente, significaba revelación por medio de visiones. Por ejemplo, el famoso libro La Cabaña del Tío Tom, de acuerdo con su autor, le llegó historia por historia en un sueño. El fenómeno religioso no ea nada raro en la década de 1800.

AToday: PREGUNTA No. 9. Hablemos del séptimo día sábado. En la actualidad, hay un movimiento dentro del segmento evangélico de la comunidad Adventista para desestimar la doctrina del sábado junto con su significación escatológica tradicional. Aunque Ud. ha estado exiliado del Adventismo por casi veinte años, ha defendido vigorosamente el sábado como si Ud. fuera todavía un Adventista del Séptimo Día. En realidad, Ud. publicó recientemente una refutación del libro de Dale Ratzlaff titulado El Sábado en Crisis, y más recientemente defendió el sábado en tres conferencias en el área de Washington, D. C. Esto es un poco confuso para todo el mundo. ¿Puede Ud. explicar los puntos en disputa en relación con este debate sobre el sábado, y decirnos por qué apoya el sábado todavía?

Además, ¿por qué algunos dentro de la comunidad Adventista, especialmente los que aceptan el evangelio, parecen inclinados a rechazar esta doctrina? ¿Es el sábado una doctrina «hito» que no puede ser movida, o es simplemente una reliquia judía y parte de la ley ceremonial que tiene poco significado para nosotros hoy? ¿Adoraban los cristianos primitivos en el séptimo o el primer día de la semana, y por qué importa el día específico en absoluto? ¿Puede Ud. probar con el Nuevo Testamento que a los cristianos se les requiere adorar en el séptimo día sábado y que el sábado es una prueba para los últimos días? (Observo para nuestro auditorio de Adventist Today que su artículo «¿Es cristiano el séptimo día sábado»? puede encontrarse en la página AToday de Internet).

Dr. Ford: Me convertí en observador del sábado durante mi adolescencia, después de leer todo lo que pude conseguir contra los Adventistas y el sábado. Lo hice con temor, inquietud, y gran renuencia, pues yo era episcopal, trabajaba los sábados, y mi superior inmediato era un editor católico romano. Mis parientes se oponían mucho a que yo diera este paso, pero nunca lo he lamentado. Cuando mi esposa, Gill, y yo asistimos a la iglesia en la cual tenemos nuestra membresía, Pacific Union College (PUC), disfrutamos mucho de la camaradería de Angwin, pero lo mismo ocurre dondequiera que guardemos el sábado en muchas partes de mundo, y más regularmente aquí en el área de Auburn (cuando no estoy viajando). En realidad, se podría decir que vine a los Estados Unidos a causa del sábado. La División Australasiática me pidió que viniera primero a este país en la década de 1950 después de un exitoso debate sobre la cuestión del sábado con un ministro de la Iglesia de Cristo, cuyo pasatiempo era desafiar a ministros Adventistas sobre este tema donde y cada vez que podía.

Escribí El Día Olvidado en respuesta al ataque de Robert Brinsmead contra el sábado. Eso fue no mucho después de Glacier View. El número de Adventist Today de julio/agosto de 1966 tiene en su cubierta «DESMOND FORD DEFIENDE EL SÁBADO,» y en las páginas 11-14 aparece mi artículo «¿Es Cristiano el Séptimo Día Sábado?» Comenzando en marzo de 1999, y durante varios meses, nuestra revista Good News Unlimited (que circula en ochenta países) publicó una serie sobre el sábado. Uno de estos artículos es una revisión del libro de Dale Ratzlaff El Sábado en Crisis. Deseo subrayar que mis simpatías están con Dale acerca del asunto principal de la justificación por la fe., pero discrepo con su posición acerca de los pactos y el cuarto mandamiento.

Mis recientes conferencias en el área de Washington, D. C. fueron en realidad una defensa del evangelio, pues yo creo que es imposible tener un evangelio bien configurado sin una posición fuerte acerca de la ley de Dios. Estas reuniones no eran para atacar a mis amigos que aman el evangelio pero que ven la cuestión del sábado de manera diferente. Lutero y Calvino discreparon acerca de la Cena del Señor, pero estaban unidos acerca del evangelio de la reforma.

La razón de que algunos que han sido observadores del sábado ahora rechacen esta doctrina es, creo yo, que han conocido mayormente una observancia del sábado legalista, lo cual es la antítesis del evangelio. Si yo tuviese que escoger entre el evangelio sin el sábado o el sábado sin el evangelio, no titubearía en escoger la primera opción. Pero no veo la razón para tener que escoger. Aquí hay una situación en que cada uno puede tener su propia opinión sin perjudicar a los demás.

Yo también rechazo firmemente la observancia legalista del sábado tan ciertamente como lo hizo Jesús. Hay una diferencia entre lo que es legal y lo que es legalista. Yo espero que el matrimonio de los que leen esto sea legal, pero confío en que no sea legalista. De manera similar, hay una distinción entre lo que es racional y lo que es racionalista. Demasiados ASDs no han echado de ver que el sábado es una parábola del evangelio. La cesación de nuestras labores para reposar en Dios es una parábola del abandono del camino farisaico hacia el cielo en favor del camino evangélico de sólo por fe, sólo por gracia, sólo a causa de la sangre, pero un camino siempre evidenciado por una vida santa. Era el propósito de Dios que el reposo físico del séptimo día fuera un símbolo del reposo continuado de la conciencia, del cual disfrutan todos los que confían en la obra terminada de Cristo a favor de su salvación. Véase la extensa discusión en los capítulos tres y cuatro de Hebreos sobre este tema, pero también la Gran Invitación de Mateo 11:28-30, que es la introducción del Nuevo Testamento al tema del sábado. (Mateo 12 es el primer capítulo del Nuevo Testamento que nombra el sábado).

De acuerdo con las Escrituras, el sábado es «honorable», «santo», «bendito», y «una delicia». Fue hecho «para» el hombre, no contra él. El Nuevo Testamento no tiene reglas para la observancia del sábado, sólo principios. Por medio de sus reformas del sábado, Cristo enseñó claramente que las obras de misericordia, de necesidad, y de piedad están en armonía con el cuarto mandamiento. La guía puede resumirse de esta manera: Todo lo que sea para gloria de Dios y beneficio de la humanidad y que se haría mejor el séptimo día es correcto y apropiado. Hasta el cuarto mandamiento mismo tiene dos reglas – mantén el séptimo día santo, esto es, separado, y deja en paz el trabajo usual y egoísta de los días que lo preceden.

Muchos, como Dale Ratzlaff, enumeran otras prohibiciones judías que eran aplicables durante el peregrinaje en el desierto, pero que nunca fueron dirigidas a la iglesia mundial de Dios. Toda suerte de reglamentos rodeaban también otros mandamientos del Decálogo y eran apropiados para la época judía pero no habían de trasladarse a la época cristiana. Por ejemplo, no apedreamos ni a los hijos desobedientes ni a los adúlteros.

Sí, el sábado ES una doctrina hito que no se puede mover. En sí mismo y por sí mismo, no salva, pero, como todas las otras obediencias a la voluntad conocida de Dios, es evidencia de justificación. Ninguna observancia de los mandamientos justifica jamás, sino que revela quién ya está en paz con Dios. Los que con toda honestidad han observado el domingo, creyendo que es el sábado de la Escritura, son, por supuesto, hijos de Dios. No somos salvos por la buena teología, aunque la buena teología es tremendamente importante. Hay «cosas que acompañan a la salvación» pero que no son salvadoras en sí mismas. El bautismo y la cena del Señor, la asistencia a la iglesia, el estudio de la Biblia, pueden ser incluídas en esta lista. Todas son importantes, pero ni una sola de ellas salva por sí misma.

El sábado no es judío. Fue dado milenios antes de que hubiera un solo judío. Génesis 2: 1-3 presenta el sábado como entretejido en la tela del universo – el nacimiento del mundo, el día de reposo de Cristo, porque Él fue el creador. De la misma manera que uno no puede cambiar su propio caumpleaños, uno no puede cambiar el cumpleaños del mundo. Es, y siempre será, el sábado de Cristo, porque es el día en el cual el Hijo de Dios reposó después de su obra de creación. No es posible separar la santificación del día de reposo y la bendición de él en la creación.

Además, todos los memoriales bíblicos comienzan en el momento mismo del suceso que se memorializa. Si la santificación de la Cena del Señor y su observancia no fueran a tener lugar sino tanto tiempo después de la primera Cena del Señor como algunos creen que el dar el sábado al hombre estuvo separado del reposo inicial de Cristo en él, ¡todavía no lo estaríamos observando! Marcos 2: 27, en el griego original, dice que el sábado fue hecho para «el» hombre, que quiere decir el primer hombre. Si fue para el primer hombre, hecho cuando todas las cosas fueron hechas, es también para el último hombre, y para todos los hombres entre los dos. Hebreos 4 también dice claramente que el reposo sabático comenzó en la fundación del mundo.

Nadie duda de que los otros nueve mandamientos existieron desde el comienzo y que eran para todos los hombres, y nadie duda de que los otros nueve mandamientos son morales. Ciertamente, el que está colocado en la posición más protegida, el único que comienza diciendo «acuérdate», participa del mismo origen y calidad. Desde el comienzo, el hombre fue trabajador y adorador, y obviamente tenía un tiempo apartado para el reposo y la adoración. Nosotros no hacemos regularmente nada para lo cual no haya un tiempo establecido. Hasta los paganos vieron la necesidad de tener días de descanso y de cambio. Somos hechos como un reloj de siete días, que necesita que se le dé cuerda cada semana. El sábado viene como una caricia, borrando el esfuerzo y las tensiones de la semana. Se convierte en una ventana hacia la eternidad. El día de Dios conduce a la Casa de Dios para escuchar la Palabra de Dios y encontrarnos con el Hijo de Dios. Jesús lo guardó en la vida y en la muerte. Nada puese añadirse a un pacto después de que ha sido sellado, como la Escritura lo afirma repetidamente, y así, la observancia o el rechazo del sábado viene tres días demasiado tarde.

¡Qué bendición recibir el don del tiempo para pensar en la eternidad! Los que ahora no pueden pasar regularmente un día con Dios no deberían hacer planes para una eternidad con Él. En el cielo, cambiamos nuestro lugar, pero no nuestra compañía. El cuarto mandamiento es un bendito armisticio en nuestra batalla con las cosas del mundo. Es una tregua que trae gozo cuando los miembros de la familia se reúnen más los unos con los otros, con otros creyentes, y están delante de Dios.

En relación con el tema de la prueba final, he escrito mucho en el segundo tomo de mi comentario sobre Apocalipsis llamado ¡Crisis! La primera vez que el sábado se nombra es llamado realmente una prueba. Véase Éxodo 16:4, 28-29. En Apocalipsis, la palabra clave del último conflicto es «adoración» (véase cuán a menudo se emplea en Apocalipsis 13 y 14). La primera guerra en el mundo fue sobre la adoración, y así también será la última. Compárese Gén. 4 con Apocalipsis 16 (Armagedón). Los eruditos de Apocalipsis señalan que la literatura apocalíptica tiene que ver con la cuestión de la lealtad a la ley de Dios. Véase eso ilustrado en Daniel 1,3,6,7:25, etc.

En Apocalipsis 13, los mandamientos de la primera tabla aparecen como centrales en el conflicto final de la gran controversia. Todo el mundo adora a la bestia (contra el mandamiento uno del decálogo), hace una imagen de la bestia (contra el mandamiento dos), blasfema el nombre de Dios (contra el mandamiento tres), y rinde homenaje a la criatura – a la bestia en vez de al Creador (contra el mandamientocuatro). Así, los que son leales son descritos repetidamente como guardadores de los mandamientos de Dios y la fe (evangelio) de Jesús. De esta manera, el cuarto mandamiento es citado en el mensaje de amonestación de Apoc. 14:7. La obediencia a la voluntad conocida de Dios, como está revelada en la Escritura, constituirá la evidencia de lealtad al evangelio.

En todas partes de la Escritura, la santificación se ve como la demostración de la justificación, y la santificación es el proceso de una siempre creciente conformidad con la imagen de Cristo por medio de la fe y la obediencia. La verdadera marca de la bestia es el carácter de Satanás, y el verdadero sello de Dios es el carácter de Cristo (véase Apocalipsis 14:1) pero cada sello tendrá su propio signo terrenal. En la Escritura, el sábado es repetidamente declarado ser ese sello. Véase Éxodo 31 y Ezequiel 2 para ejemplos).

Apocalipsis 12 y 13 presentan una falsa trinidad – el dragón, la bestia, y el falso profeta. Tendrán una falsa ley con una falsa marca o un falso sello. (Obsérvese que la referencia a la marca en la mano y en la frente es una alusión a tres textos del Antiguo Testamento acerca de que la ley de Dios está en la mano y en las frentes de los hijos de Dios). Esta falsa trinidad tendrá también un falso evangelio y un falso Pentecostés (el fuego que baja del cielo). Nuevamente, refiero a los lectores a Crisis, tomo 2, para más material sobre este tema. El evangelio está en el corazón de la controversia final en la tierra, pero la evidencia de una entrega al evangelio se encuentra siempre en la obediencia a los mandamientos de Dios. Véase la segunda mitad de la mayoría de las epístolas paulinas, Mateo 12: 50, y las palabras finales del Sermón del Monte. Cristo todavía pregunta: «¿Por qué me llamáis Señor, Señor, y no hacéis las cosas que yo digo?»

La historia de la iglesia dice bastante claramente que los cristianos guardaron el séptimo día por siglos después de la cruz. He documentado esto en mi libro, The Forgotten Day [El Día Olvidado]. (Ya está agotado, pero puede ser reimpreso en el futuro). Si el sábado fue guardado por los patriarcas, los profetas, los reyes, los apóstoles, por Cristo, y por la iglesia primitiva, ¿por qué no deberían guardarlo ahora todos los que encuentran que es una «delicia»? Al entrar nosotros en el reposo por fe, somos, por decirlo así, transportados dentro del Lugar Santísimo en el cielo. (Observe cómo la palabra «entrar» se usa en relación con el sábado en Hebreos 4, pero más tarde y repetidamente en relación con el Lugar Santísimo en Hebreos 9 y 10 – véanse las traducciones modernas).

Las palabras centrales del decálogo son: «El séptimo día es sábado». Esto es porque esa bendita institución refleja los lineamientos de Cristo y ejemplifica su obra de salvación por gracia, que nos trae reposo de la conciencia. Cristo es nuestro verdadero sábado, tal como él es el verdadero Pan, el verdadero Bautismo, y el verdadero Esposo – pero ninguna de estas gloriosas verdades borra sus símbolos. Sin espíritu, la forma está muerta; sin la forma, el espíritu muere.

AToday: PREGUNTA No. 10. Aunque la iglesia primitiva esperaba el pronto regreso de Cristo en el siglo primero, fueron decepcionados. De la misma manera, los primeros Adventistas esperaban la Segunda Venida y también fueron decepcionados. ¿Por qué la demora? ¿Por qué no pone Dios un alto a todo este pecado con su miseria, su dolor, su sufrimiento, y la muerte? ¿Qué podemos hacer para acelerar el fin de todas las cosas?

Dr. Ford: Centrales a esta pregunta son las claras y repetidas declaraciones de la Escritura al efecto de que el fin no puede llegar hasta que el evangelio haya sido llevado a todo el mundo. Aunque Mateo 24:14 es el texto mejor conocido, hay muchos otros (véase Marcos 13:10; Apocalipsis 10:1,2; 14:6; 18:1, etc.). La gran controversia, que comenzó en la tierra con una familia, en un solo lugar, no terminará sino hasta que haya una demostración global de los principios involucrados. Todos ellos fueron demostrados en el Calvario, pero todavía tienen que ser vistos por el mundo entero al acercarse la controversia a su fin y al pasar el cuerpo de Cristo, la iglesia, a través de un tumulto similar como su Cabeza.

Ezequiel 12:22 es muy pertinente. «Se van prolongando los días y desaparecerá toda visión». Antes del primer advenimiento, muchos judíos habían abandonado la esperanza de la pronta venida del Mesías, porque habían esperado mucho tiempo como nación para el evento predicho. Entonces, mientras la mayoría dormía, vino Él. Así será nuevamente. La iglesia dormirá, la mayoría abandonará la esperanza, y entonces Él vendrá (véanse Lucas 18:8 y Mateo 25:5). I Corintios 4:9 nos dice que hemos de ser espectáculo al universo (en el griego original=cosmos), a los ángeles, y a los hombres. Antes del regreso, todos deben reconocer que justos y verdaderos son los caminos del Señor Dios (véanse Apocalipsis 15:3,5, etc.). Entonces, delante de Él se doblará toda rodilla y toda lengua confesará. La ardiente lección de la abismal miseria de la tierra será una lección para las miríadas de seres sin pecado en el universo, de manera que nadie volverá jamás a intentar la estupidez de desobedecer al Creador. Por tediosamente larga que nos parezca la historia de la tierra, es sólo un parpadeo en los eones de la eternidad.

A nosotros nos toca vivir y enseñar el evangelio y de esta manera apresurar el regreso (véase 2 Pedro 3:12). Tal como un arco puede describirse como convexo o cóncavo de acuerdo con nuestro ángulo de visión, la Escritura enseña tanto la absoluta soberanía de Dios como la responsabilidad del hombre. Desde un ángulo, Dios ha fijado el momento exacto del regreso de Cristo. Desde otro, Él busca la cooperación de su iglesia para apresurar la llegada de ese evento. En la mayoría de las épocas, la iglesia ha caído en el legalismo y así, las buenas, alegres, y felices nuevas que hacen cantar el corazón de una persona y danzar sus pies se han eclipsado. Y así, la demora se debe a la lentitud con la que se difunde el mensaje salvador de la gracia, que es la suprema necesidad del mundo.

AToday: PREGUNTA No. 11. Parece haber cierto número de Adventistas que han gravitado hacia el movimiento judío mesiánico. Este grupo sabadista acepta el evangelio y confía en Cristo como el Mesías. Se enfocan en el Antiguo Testamento y en el Nuevo, y practican muchas de las fiestas y festivales del Antiguo Testamento, incluyendo la Pascua. Creen que «el tiempo de los gentiles» está más o menos terminado y que el evangelio irá ahora a los judíos. El surgimiento del estado judío figura de manera bastante prominente en su escatología. Sé que Miller y el Adventismo tradicional siempre han rechazado esta popular escatología, pero, ¿hay alguna verdad y alguna luz en este movimiento creciente? ¿Es incorrecto que los gentiles o judíos cristianos practiquen la pascua y que sigan otras tradiciones judías, con tal de que entiendan que Cristo es su verdadera justicia? ¿Figuran los eventos en el Oriente Medio en los sucesos de los últimos días? ¿Sus pensamientos acerca de esto?

Dr. Ford: Hay mucha gente maravillosa en estos grupos, y estoy seguro de que Dios está con ellos. Sin embargo, ningún grupo ni ningún individuo está libre de error. Es lo que los teólogos llaman el efecto «no ético» del pecado – el pecado afecta la mente y el carácter. Todas las fiestas judías tienen mucho que enseñarnos, pero no es posible guardarlas de acuerdo con la manera bíblica porque todas involucraban sacrificios, y los sacrificios sólo se permitían mientras existía el templo.

Estos grupos han sido grandemente influídos por los dispensacionalistas fundamentalistas de este país y la Biblia de Schofield. Pero el dispensacionalismo está radicalmente errado en relación con el futuro. El libro de Apocalipsis cita constantemente las profecías del Antiguo Testamento acerca de Israel, pero siempre las aplica a la iglesia cristiana. Jesús les dijo a los judíos que el reino les sería quitado y le sería dado a un pueblo que produjera fruto, y en 1 Pedro 2 se nos dice que esto se aplica a la iglesia cristiana (véanse también las últimas palabras de Gálatas 3 y Romanos 2). La iglesia cristiana ha sido injertada en el tronco de Israel (véase Romanos 11). El nuevo pacto también se hace con Israel – el Israel espiritual. Debemos tomar en serio las amonestaciones de Apocalipsis 2:9 y 3:9. El verdadero israelita de hoy no es según la carne, sino el que está en Cristo.

Cada nación tiene derecho a su propio país, de manera que la providencia estaba en el traslado de vuelta a Palestina – aunque hay muchos más judíoos en los Estados Unidos que en la Tierra Santa. Pero el Medio Oriente no figura en la profecía del Nuevo Testamento, según lo he documentado en mis libros, Crisis!, tomos 1 y 2. Por ejemplo, Armagedón no tiene nada que ver con la llanura de Megido, excepto por cuanto los eventos que ocurrieron allí son típicos del último gran conflicto entre el bien y el mal que pronto ha de tener lugar a escala mundial. Las palabras de Santiago en Hechos 15 aplicando la profecía de Amós debería estudiarse muy de cerca. Allí él aplica la profecía del Antiguo Testamento a los gentiles, los cuales, al unirse a Jesús, se han convertido en el nuevo Israel. Esto es consistente con el libro entero de Apocalipsis, que se abre con el simbolismo de los siete candelabros judíos simbolizando las siete iglesias cristianas de Asia. También en Apocalipsis, Jerusalén es el símbolo de la iglesia cristiana.

AToday: PREGUNTA No.12. El movimiento Adventista ha considerado siempre «la tribulación» como un período literal de gran conmoción social, con toda clase de confusión, persecución, y destrucción, que precede a la Segunda Venida. Hoy, a pesar de la creciente prosperidad del mundo y la fuerte tendencia hacia la democracia, ¿podemos esperar todavía una verdadera tribulación? ¿Iniciarán las leyes dominicales la tribulación, como una vez se creyó? ¿Y qué pasará con el Y2K, podría ese problema iniciar la tribulación? También, ¿cree Ud. que la Biblia describe o se refiere a un holocausto nuclear en ciertos lugares, como en Apocalipsis 8,11 y 18:8,17, y 19, así como Mateo 24:29? ¿Podría una guerra nuclear limitada ser el cumplimiento de Tesalonicenses 5? ¿No está el planeta listo para ser destruído en formas que los pioneros Adventistas jamás contemplaron?

Dr. Ford: Habrá un tiempo de «gran tribulación, cual nunca fue». La Biblia enseña esto una y otra vez (véase el sermón sobre la Segunda Venida y los capítulos finales de Apocalipsis, especialmente Apocalipsis 13 y Daniel 12:1). Yo no creo que será exactamente como lo presentan los Adventistas, aunque sí creo, en principio, que la idea tradicional tiene valor. Según la Biblia, especialmente 2 Tesalonicenses 2 y Apocalipsis 13, 16, 17, 19, parece claro que, en su intento de lograr la unificación, los terribles gobiernos de la tierra invocarán la religión como su mínimo común denominador. Los que no se conformen, serán amenazados de muerte. Será extremadamente peligroso practicar las señales externas del cristianismo, la Cena del Señor, el bautismo, y el sábado.

Nadie en la tierra sabe exactamente cómo va a resultar el Y2K. Puede esperarse una serie de problemas, grandes y pequeños. Qué alcance tendrán, nadie lo sabe. Pero eventos venideros proyectaron su sombra antes, y el tipo de expectativa que Y2K sugiere un día abarcarán la tierra, aunque no necesariamente comenzando el 1 de enero del año 2000 D. C.

El arma nuclear es la única inventada por el hombre que no ha tenido uso amplio y repetido. Hablando en términos humanos, parece demasiado pedir que no la usará nunca nadie en el siempre creciente club de las naciones nucleares. Pasajes como Apocalipsis 11:18 parecen apuntar hacia esa posibilidad (véase también Isaías 24). I Tesalonicenses 5 recurre a la historia del tiempo de angustia que llegó a Babilonia, y nos dice que habrá una repetición global de ese desastre. Cuando las naciones estén seguras de que habrán garantizado la paz y la seguridad por medio del cumplimiento obligado mundial de una religión similar a las enseñanzas de la Nueva Era (que ya abarcan como un décimo de la población del mundo), entonces vendrá el desastre. Véase especialmente Mateo 24:28, que dice en efecto que el mundo se convertirá en un cadáver putrefacto de suciedad espiritual y moral en vísperas del gran desenlace.

AToday: PREGUNTA No. 13: Tradicionalmente, el movimiento Adventista ha considerado la tierra nueva como un lugar literal donde los santos de todas las edades vivirán después del milenio. ¿Qué opinión le merece esta sociedad sin pecado? Sabemos que no habrá matrimonio, pero ¿qué sucederá con el dinero? ¿Veremos a Jesús y a los apóstoles en el noticiero de la noche? ¿Usaremos electricidad, manejaremos carros, trabajaremos en edificios de oficinas, y usaremos computadoras? ¿Comeremos y dormiremos como lo hacemos ahora? ¿Habrá un sábado cada séptimo día? Por favor, comparta sus pensamientos con nosotros sobre todo este tema que ha sido descuidado tan a menudo, que es el significado del evangelio, de acuerdo con Corintios 15:19 y Hebreos 11.

Dr. Ford: No conozco la respuesta a esta pregunta, porque no soy profeta. Sí sé que el hecho de que ciertos inventos modernos me agradan mucho no es ninguna evidencia de que estarán presentes en la era venidera. Dios cambiará nuestros gustos cuando nos transforme. Creo que viviremos la «vida edénica» en jardines y campos, una vida que, honestamente, no me agrada del todo actualmente. Pero me agradará en aquel tiempo.

Una anciana sabia escribió estas palabras hace un siglo, y creo que son muy pertinentes: «Los obreros de Dios no deberían gastar tiempo especulando sobre qué condiciones prevalecerán en la nueva tierra.» Es presunción entregarse a suposiciones y teorías en relación con cuestiones que el Señor no ha revelado. Él ha hecho todas las provisiones para nuestra felicidad en la vida futura, y no hemos de especular en relación con sus planes para nosotros. Ni tampoco hemos de medir las condiciones de la vida futura por las condiciones de esta vida. (Véase Obreros Evangélicos, p. 314).

UNA ENTREVISTA CON EL DR. DESMOND FROD

REFLEXIONES SOBRE EL ADVENTISMO

Por

El Foro de Adventist Today

Parte 3

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AToday: PREGUNTA #14.  En los últimos 20 años desde Glacier View, el mundo ha cambiado dramáticamente. Por ejemplo, cayó el muro de Berlín, y el mundo entero se conmocionó al derrumbarse el comunismo sin que se disparase un solo tiro. Además, el mundo se ha embarcado en un proceso de globalización sin paralelo. Por todas partes están ocurriendo cambios de paradigma en política, los negocios, las comunicaciones, las ciencias, la medicina, etc.

Muchos observadores creen que el Adventismo también está experimentando un cambio de paradigma, que usted inició al introducir el evangelio en el mensaje del tercer ángel, seguido de un ajuste a Daniel 8:14. ¿Qué opina de esta lucha dolorosa a favor del cambio dentro del movimiento Adventista? ¿Qué opina USTED del Adventismo en el siglo veintiuno? ¿Sobrevivirá el movimiento? ¿Será menos jerárquico, y cambiará hacia un modelo más bíblico, más congregacional? ¿Sobrevivirán juntos el sábado y el evangelio como un conjunto religioso importante, y jugará algún día el mensaje de la salud un papel importante en el movimiento, como lo jugó una vez? ¿Qué opina del futuro del Adventismo?

Dr. Ford:  Hace algunos años, el editor de la Review escribió un librito sobre los problemas en el Adventismo, titulado La Fragmentación del Adventismo. En un capítulo, conjetura con relación al futuro. Creo que está en lo correcto en muchas de sus predicciones. Por ejemplo, dijo que la Conferencia General se reduciría a un mero cuerpo consultivo, que su presidente sería asíatico, que las barreras prevalecientes entre sexos y razas se derrumbarían aún más, que el español sería el principal idioma que se hablaría en la Iglesia, y que los sistemas administrativos se revolucionarían mucho. Recomiendo ese libro. Es posible que la denominación se divida en un cuerpo evangélico y un cuerpo tradicional. Pero una cosa es cierta: El Adventismo, tal como está, no puede continuar. Trabajamos y funcionamos y a menudo pensamos como una organización del siglo diecinueve. Tenemos demasiados administradores, tantos como pastores, lo cual es una locura. La participación de los laicos en las decisiones es casi nula, y las principales decisiones las toman los dirigentes de la Iglesia, mucho antes de que se convoquen las reuniones de la Iglesia y se tomen los votos  simbólicos. Muchos administradores han recibido poca preparación en teología, y sus otros deberes les impiden dedicar su atención a los refinamientos de ésta, la más grande de todas las ciencias, pero una ciencia que es también la más exigente. A menudo creemos que cualquier hombre que haya sido ordenado está por necesidad dotado de capacidad para las finanzas y los negocios, lo cual es puro engaño.

Sí, debe haber un cambio tremendo si es que el Adventismo va a sobrevivir. Creo que el cambio vendrá, y que el Adventismo sobrevivirá, pero en forma difícilmente reconocible. El congregacionalismo se extenderá por el mundo. El evangelio vendrá a significar  más y más para una parte del Adventismo, y sólo esta parte crecerá. El mensaje de la salud, que ha sido mayormente olvidado, debe ser revivido, y habrá gran demanda de él. El mundo del siglo veintiuno tendrá una tasa de mortalidad por cáncer del cincuenta por ciento. En occidente, la diabetes será pandémica en los mismos centros principales de la civilización. El llamado original de los Adventistas a las prácticas sencillas en armonía con las leyes naturales debe hacerse nuevamente para bendición de millones.

AToday: PREGUNTA #15.  Dr. Ford, usted ha estado exilado de la iglesia ASD durante casi veinte años. Durante ese tiempo, la Iglesia de los Estados Unidos ha experimentado una crisis tras otra, que van desde una crasa mala administración hasta la confusión teológica y la corrupción. Muchos de los más inteligentes y de los mejores han abandonado la Denominación disgustados, mientras que los que se han quedado están confusos, desilusionados, y son cínicos. Desde esta triste perspectiva, ¿qué consejo tiene usted para los dirigentes, para los que han abandonado la iglesia, y para los que se han quedado?

Dr. Ford: Hace mucho tiempo, Lutero dijo que una iglesia permanece o cae según si conoce y practica el evangelio, o no. Los Adventistas tienen que aprender esa lección o perecer. Los administradores tienen que conocer mejor tanto la soteriología como la eclesiología. Demasiado a menudo, son idólatras y rinden culto a la organización externa, olvidando que la verdadera iglesia es la iglesia invisible, que está compuesta por todos los que conocen a Cristo como Salvador y Señor. Un movimiento no es una iglesia. Dios suscitó la Reforma, el Metodismo, el Adventismo, etc., pero ninguno de ellos es la iglesia. En la actualidad, la enseñanza bíblica relativa a la iglesia es casi desconocida para la mayoría de los Adventistas, si bien Ellen White escribió hace mucho tiempo en el libro Hechos de los Apóstoles (p11?) que, desde el principio de los tiempos, todas las almas fieles han constituido la iglesia.

Si los dirigentes de la iglesia han de ser sin culpa delante de Dios, tienen que poner el evangelio donde Dios lo pone – en primer lugar. Primero en la enseñanza, y primero en la vida. En cuanto a los que han abandonado la Iglesia, o bien están adorando en alguna otra parte, o han descubierto que todos los grupos humanos tienen problemas.Ojalá que consideren nuevamente cualesquiera verdades bíblicas que les atrajeron al Adventismo, y luego, como resultado de esa consideración, trabajen para cambiar el Adventismo actual para que se convierta en lo que debe ser sin su excesivo número de administradores, su dirigencia pastoral de mano dura, y su comparativo silencio sobre el evangelio.

A los que permanecen en el evangelio, también les digo que piensen en estas cosas y actúen en consecuencia. Recuerden que, por fe, están casados con Cristo, no con una mera organización humana. Pero recuerden, también, que Dios sí obra por medio de estructuras terrenales, pero sólo hasta el punto en que reflejen su verdad.                     

AToday: PREGUNTA #16.  En el análisis final, la Iglesia está compuesta de individuos – seres humanos de verdad – que tienen que luchar con multitud de problemas y desafíos en un mundo pecador, materialista, que se mueve de prisa. ¿Qué consejo práctico puede darles a los que luchan con problemas matrimoniales y familiares, y las tensiones en el trabajo, con los niños, y en las finanzas? Las exigencias de la vida moderna pueden ser bastante abrumadoras.

Dr. Ford:  En relación con las luchas diarias de todos, Mateo 6:33 ofrece un gran principio dominante como guía. Como dijo Ellen White: «Dios tiene mil maneras de proporcionarnos lo que necesitamos, de las cuales nada sabemos». «Y los que aceptan este solo principio de poner en supremo lugar el servicio y la gloria de Dios, descubrirán que las dificultades desaparecen y que hay un sendero claro delante de sus pies».

En particular, yo quisiera insistirles  a mis hermanos y a mis hermanas en Cristo que el primer mandamiento nos ordena amar a Dios con toda nuestra mente – es imposible ser un cristiano maduro y fructífero sin llevar una vida muy disciplinada, que incluye apartar tiempo regular (y abundante) para el ejercicio mental y físico. El estudio es nuestro deber y nuestro privilegio, pero, sin atención a los músculos, los nervios pronto pierden el tono. Ninguno de nosotros tiene  perfecta salud, porque todos criaturas de herencia y de ambientes anteriores, así como de nuestras propias decisiones. Pero la mayoría de nosotros podría llevar una vida mejor de la que estamos llevando.

El Decálogo nos proporciona una guía. Enseña que el universo es causal, no casual, que debemos poner primero lo que es primero (y Dios es primero), y que las personas son más importantes que las cosas (las cosas vienen de último en el mandamiento final – no codiciarás nada). Cuando todo lo demás falla, siga las instrucciones.

Pero recuérdese esto sobre todo: Cuando creemos verdaderamente que Dios nos ama, y cuando entendemos que el don del evangelio es permanecer perfectamente en Cristo a pesar de nuestros pecados y errores – que no tienen ningún dominio sobre nosotros – podemos tener gozo y paz. Sólo enttender Romanos 4:8 nos daría alas para volar, un canto para cantar, y pies para danzar. ¡Imagínese, Dios ni siquiera hace la crónica de nuestros errores!

AToday: PREGUNTA #17. ¿Y la ordenación de las mujeres? Este tema causó recientemente un gran debate y una gran discusión dentro de la Iglesia. ¿Qué opina sobre este debate? ¿Puede una mujer tener dones espirituales como un hombre y, en ese caso, puede ser ordenada como un hombre?

Dr. Ford: Con respecto a la ordenación de las mujeres, tenemos que comenzar por la ordenación de los hombres. La Biblia no conoce tal cosa como un clero separado. Este es un invento del diablo para que la mayoría de los miembros de la iglesia se sintieran libres del servicio obligatorio. En las Escrituras, la ordenación es para tareas especiales, como los esfuerzos misioneros, o para oficiales de la iglesia local, no para una casta especial de hombres que gobernaban la iglesia universal. Tal cosa es desconocida en las Escrituras (véase el excelente libro sobre el tema por el Dr. Olsen, ex-presidente de la Universidad de Loma Linda).

Por supuesto, el cincuenta por ciento de la humanidad no puede ser excluido del servicio cristiano, sea éste la enseñanza o la predicación. La Escritura dice: «no hay varón ni hembra». Aunque los principios del Edén permanecen para las parejas matrimoniales, en términos de servicio cristiano, no deben ser estorbadas las mujeres con obvios dones espirituales (véase Romanos 16, en que una mujer está incluida entre los apóstoles, vers. 7. La segunda persona nombrada es una mujer, no un hombre, en lo cual concuerdan casi todos los eruditos modernos).

AToday: PREGUNTA #18.  Desde Glacier View, la Iglesia ha intentado promocionar sus 27 creencias fundamentales como representación de la verdad y el deber bíblicos para la comunidad Adventista (véase: www2.adventist.org/beliefs/). En la actualidad, creo que es justo decir que menos de la mayoría de los miembros de la Iglesia apoyarían todas las 27 supuestas creencias «fundamentales». Sin embargo, también debe observarse que la Iglesia reconoce oficialmente que la «revisión de estas declaraciones» puede ser pertinente cuando la «Iglesia es guiada  por el Espíritu Santo a una comprensión más plena de la verdad bíblica». En realidad, las «revisiones» pueden permitirse si se emplea un «mejor lenguaje para expresar las enseñanzas de la Palabra de Dios». Mi pregunta es: ¿Qué cambios haría usted a esta lista de creencias «fundamentales» y por qué?

Dr. Ford:  En el Artículo 1 – Las Sagradas Escrituras, insertaría la palabra «solamente» delante de la palabra infalible. La Biblia es la única guía infalible para el hombre mortal.

En el Artículo 2 – La Trinidad, yo me haría eco de lo que han dicho muchos teólogos ortodoxos, y pondría en la oración: «Por lo que se ha visto y se ha sabido, Dios es tres; por lo que se ve y se sabe, Dios es uno; Él es tres personas en sí mismo, pero una persona para sí mismo». Porque, tradicionalmente, los ASD han atribuído a Cristo una naturaleza humana pecaminosa que necesita ser corregida de tal manera que el caminante, aunque sea estúpido, no yerre. El artículo debería decir que la naturaleza humana de Cristo, así como su naturaleza divina, era inmaculada, santa, impoluta, separada de los pecadores. «En Él no hubo pecado». «No conoció pecado».

En cuanto al Artículo 6 – La creación, hay que decir que Génesis 1 es una interpretación inspirada de la obra mística de la creación presentada en términos antropocéntricos. No tiene el propósito de ser una declaración científica, pues la Biblia se ocupa de decirnos cómo ir al cielo, no cómo son los cielos. La declaración de Génesis 1es perfecta para este propósito, pero su propósito no está calculado puramente para las generaciones post-darwinianas. Fue inspirada de tal modo que tuviese sentido para todas las generaciones, muchas de las cuales no sabrían leer y aprenderían principalmente en forma narrativa. Si Génesis 1 hubiese sido inspirado en términos puramente científicos, todavía no lo entenderíamos. Probablemente, sería sólo una ecuación, e inútil para todos los propósitos prácticos. La Biblia NO enseña que el mundo tiene sólo 6000 años de edad. Esa posición es ciertamente errónea, y hace gran daño a nuestros jóvenes que pretenden alcanzar una educación superior.

Ellen White dijo acertadamente que la Biblia se dio para propósitos prácticos, y no se proponía satisfacer toda la curiosidad humana. La posición expresada más arriba de manera alguna le roba al sábado su lugar en el cosmos. Cristo pudo tomar el pan y usarlo como símbolo de su cuerpo. Él tomó la semana y la usó como símbolo divino de la obra creadora divina y su cesación, y todo esto fue hecho para ejemplo nuestro.

Artículo 10 – La experiencia de la salvación:  Tradicionalmente, los Adventistas han colocado la santificación dentro del ámbito de la «justificación por la fe» paulina. Es tiempo de que se haga un claro cambio para corregir ese error. Debemos acatar la decisión de la Conferencia de Palmdale, a la cual asistí en la década de 1970, y que fue publicada en la Review, que concluyó que la justificación por la fe significa sólo justificación, aunque la santificación es siempre su fruto. Esto protegerá la preciosa doctrina de la certeza cristiana.

Para el Artículo 11 – La iglesia, debemos seguir el ejemplo de Ellen White, que dijo claramente en Hechos de los ApóstolesQuestions on Doctrine [Preguntas Sobre Doctrina]. Todos los que conocen a Cristo como Salvador y Señor son miembros de su iglesia, sin importar si son católicos o protestantes, dispensacionalistas o no dispensacionalistas, carismáticos o no carismáticos.

Artículo 12 – El remanente y su misión:  Este artículo debería seguir a Questions on Doctrine, que apuntó correctamente que el remanente todavía tiene que desarrollarse, y consistirá de todos los cristianos fieles en los últimos días. Oí decir a F. D. Nichol en el Seminario (en la década de 1950 en la Universidad de Potomac) que «era un misterio para él que los ASD reconociesen a la mujer al principio de Apocalipis 12 como la iglesia invisible pero para el versículo 17 hubiesen hecho al remanente realmente muy visible».

Artículo 13 – Unidad en el cuerpo de Cristo: Esta definición debería señalar que unidad no es uniformidad, y que la verdadera unidad sólo es posible cuando las palabras de Cristo sobre dirigencia son tomadas en serio. «El que quiera ser el primero, hágase siervo de todos».

Artículo 17 – El don de profecía:  Este artículo debe ser vuelto a redactar. El don de profecía ha estado siempre en la iglesia, y no estaba reservado sólo para que el remanente lo desarrollase. Si recuerdo bien, nuestros primeros pioneros, incluyendo a los White, interpretaron Apocalipsis 19:10 más ampliamente de lo que lo hemos hecho nosotros en décadas recientes. Creo que la palabra «autorizada» debe ser eliminada, pues da a entender infalibilidad, que Ellen White rechazaba.

En cuanto al Artículo 18, La ley de Dios, la segunda oración debe decir: Estos mandamientos, «como son interpretados por Cristo y sus apóstoles», expresan el amor de Dios, etc.

El Artículo 19: El sábado, debe decir claramente que, si bien la observancia legalista del sábado es abominación a Dios, los que lo conocen como una parábola del evangelio, descubrirán que es una delicia. Lo observarán, no como fetiche, sino de acuerdo con los principios enseñados por Cristo en sus sanamientos en sábado. Este artículo debe hacer énfasis en que el mero reposo, por sí mismo, carece de valor. A menos que el guardador del sábado haya dejado de depender de sus propias obras y confíe completamente en la obra consumada de Cristo, su observancia del sábado no es aceptable en el cielo.

Artículo 20 – Mayordomía:  El Nuevo Testamento no tiene leyes sobre mayordomía. Sin embargo, los apóstoles enseñaron claramente los principios de la buena mayordomía. Véase 2 Corintios 9:6-11 y mi discusión en «En paz con Dios ahora», pp. 310-311. Este artículo debería decir que el Nuevo Testamento da por sentado que, si los creyentes del Antiguo Testamento, con sus limitados privilegios, podían devolver la décima parte de sus ingresos, los santos del Nuevo Testamento deberían dar mucho más, pues sus privilegios son mayores. Nuevamente, debe advertirse contra la obervancia legalista.

Artículo 21 – Conducta cristiana:  Este artículo debería decir que, desde la cruz, el cielo no reconoce la impureza ceremonial y que, por lo tanto, las leyes del Antiguo Testamento relativas a mezclar diferentes tipos de tela, las prohibiciones agrícolas relativas a enyugar juntos animales de diferente tipo, y la prohibición de ciertos alimentos no deben ser impuestas por la iglesia mundial. Sin embargo, cada serie de leyes tiene algo que enseñarnos todavía. Por cuanto, como parte de la razón relativa a la prohibición de ciertas carnes era la salud, los cristianos todavía han de seguir la sugerencia libremente, sin imponerla a los demás como ley. De manera similar, donde lo permita el ambiente, mientras más cerca estemos de la dieta del Edén, más podremos glorificar a Dios en salud y en servicio. El Nuevo Testamento ofrece principios de conducta, y no debemos ir más allá de esos principios al enseñar a los demás, excepto al señalar ideales.

Artículo 22 – El matrimonio y la familia debería decir que, aunque Dios odia el divorcio hoy como siempre, en algunas situaciones el divorcio puede ser el menor de dos males. La guía dominante es siempre la misericordia, no el sacrificio. Los que abusan de este principio del amor son conocidos como los escudriñadores de corazones. Los ASD han tenido dirigentes con esposas que sufren de locura incurable, y se han sacrificado, prefiriendo el celibato como norma de vida por décadas. En vista de las palabras de Pablo en 1 Corintios 7, debe reconocerse que hay algunas situaciones que interrumpen el matrimonio tan seguramente como el adulterio. Cristo sólo señaló cuál era el pecado característico de su tiempo, sin tratar de cubrir todas las bases morales. El artículo debería hacer énfasis en que el sábado y el matrimonio son los dos grandes pilares de la sociedad, y que cualquier cosa que los fortalezca, bendice al mundo, y cualquier cosa que los debilite, maldice al mundo.

Artículo 23: El ministerio de Cristo en el santuario celestial fue rechazado hace décadas por la mayoría de los eruditos Adventistas, y debería ser recompensado en armonía con Hebreos 9:8, 12, 23, 25; 10:19, 20. La fecha de 1844 debería omitirse por carecer de base bíblica, pero es una fecha providencial en el calendario de Dios para el surgimiento del movimiento Adventista. Debería decirse que el juicio pre-advenimiento es cuestión de un momento, al concluir Cristo su ministerio sacerdotal (véase Apocalipsis 22:11, 12). El juicio de Daniel 7 y Apocalipsis 14:7 es un juicio sobre los impíos, no los santos. Compárese con Apocalipsis 18:10, que usa las mismas palabras que el versículo anterior, en una hora es venido tu juicio (el de Babilonia).

AToday: PREGUNTA #19. Al examinar más de cerca  las «27 Creencias Fundamentales», es dolorosamente evidente que el evangelio no hizo la lista. Hay afirmaciones específicas relativas a «La Ley de Dios», «El Sábado», «La Creación», «El Don de Profecía», y así sucesivamente, pero no hay una sola afirmación en absoluto acerca del evangelio. Además, antes que explicar correctamente el evangelio en alguna parte dentro de estas «creencias fundamentales», hay sólo un intento confuso y antibíblico, como se observó en su crítica del Artículo 10, titulado «La Experiencia de la Salvación». También haré notar, para que conste, que la palabra «evangelio» aparece sólo cuatro veces en las 4000 palabras que comprenden la totalidad de los 27 artículos de fe (véanse los números 11, 20, 22, 24). A partir de esta flagrante omisión, ¿debemos llegar a la conclusión de que los ASD no están muy orientados hacia el evangelio?

Además, observo que han pasado más de 20 años desde los debates sobre la «justificación por la fe» y sus intentos por promover el evangelio protestante entre la comunidad Adventista. Es obvio que los dirigentes todavía no parecen comprender ni promover claramente esta doctrina básica. ¿Por qué cree usted que la denominación vacila tanto en proclamar el verdadero evangelio? ¿Es sólo un intento de proteger la ley y el sábado? ¿O hay algún siniestro complot «antievangelio» que entró en operación hace años? ¿Qué sucedió a  la resolución de Palmdale que se aprobó en la primavera de 1976 y definió correctamente el evangelio? ¿Cuántas décadas más tienen que pasar antes de que la iglesia ASD caiga en cuenta de que una reforma evangélica es la única respuesta tanto para un mundo que perece como para una iglesia que perece? Esto es muy preocupante y confuso para muchos. Por favor, ayúdenos a entender esto.

Dr. Ford: La estrella guiadora pragmática para muchos administradores ocupados y amenazados es impedir que el barco se balancée. Lo urgente constantemente hace a un lado lo importante. Hay excepciones maravillosas – hombres como Duncan Eva, Robert Frame, y otros. Creo que Jan Paulsen será fiel a la primacía del evangelio. Es un hombre muy consagrado, y no creo que haga concesiones.

No, no ha habido ningún siniestro complot «antievangelio», aunque hombres como los hermanos Standish han trabajado fuerte para silenciar la verdad sobre la justificación por la fe. Creo que los administradores lo han hecho honestamente, por ignorancia, no por perversidad ni malevolencia. (Básicamente, los hermanos Standish no son administradores, aunque tienen una obra independiente, incluyendo la escuela en Hartland, Virgina).

Le rogué a Duncan Eva que no permitiese que nada les ocurriese a las resoluciones de Palmdale. Me contestó: «Primero muerto que permitirlo». Pero, literalmente, ocurrió. Él está muerto, y los descubrimientos bíblicos de Palmdale se han perdido. La doctrina del pecado original ayuda a explicar muchos misterios, incluyendo eclesiásticos. A causa del pecado, todas las instituciones se han corrompido hasta cierto grado, y la iglesia en todos los siglos se ha encontrado con que el evangelio es como el mercurio – difícil de agarrar. Entender realmente el evangelio significa desconfiar de uno mismo y de todas las cosas humanas, y depender de Dios solamente. Depender plenamente de Dios significa ser enteramente independiente de todo lo demás y de todos los demás. Eso es bien difícil de hacer, a menos que uno haya sido quebrantado y haya aprendido a mirar sólo a Jesús.

Puede ser que, al desintegrarse la Iglesia más y más – algo que sucederá en el mundo occidental a medida que vaya muriendo la generación de pagadores de diezmo que nacieron antes de la Segunda Guerra Mundial – en su desesperación, tanto dirigentes como laicos clamen a Dios y Aquél que oye el canto del gorrión derrame sobre nosotros lluvias de bendición.

AToday: PREGUNTA #20.  Aunque usted ha estado exiliado de la Denominación durante casi veinte años, es evidente que todavía es Adventista de corazón. Por décadas, usted ha apoyado y defendido vigorosamente los fundamentos históricos del movimiento Adventista, como el evangelio, la segunda venida, el sábado, la santificación bíblica, el juicio, el estado de los muertos. El realidad, ¡pocos hombres en la actualidad pueden defender la misión y articular el mensaje del Adventismo del Séptimo Día tan elocuente y apasionadamente como usted!

Además, noto que usted ha sido – y todavía es – miembro acreditado de la Iglesia Adventista del Séptimo Día desde Glacier View. Mi pregunta es ésta: ¿Bajo qué condiciones aceptaría usted que se le devolviesen sus credenciales ministeriales para que pueda predicar y enseñar para la denominación? ¿Tendría que ser repudiada oficialmente la confusión acerca del evangelio y el juicio investigador? ¿Tendrían que ser revisadas las 27 creencias fundamentales, como usted ha indicado? ¿O tendría la Iglesia que ir aún más allá, y hacer un cambio organizacional a gran escala hacia un modelo más bíblico, un modelo congregacional? Desafortunadamente, no quiero dar a entender que haya tal reforma en proceso, pero, como cristianos, creemos en milagros. ¿O no?

Dr. Ford: Charles Watson, ex-Vice Presidente de la Conferencia General, me hizo la misma pregunta hace algunos años. «¿Qué deben hacer los dirigentes?» Mi respuesta fue: «Ser honestos». Pero, en la actualidad, yo daría más detalles.

Quiero decir que tengo poca confianza en muchos de nuestros administradores y comités. Repetidamente, desde Glacier View, propuesta tras propuesta ha sido calculada por lo expedita, y los resultados han sido catastróficos. Me alegra reconocer la presencia de hombres piadosos en estos mismos comités. Pero sí parece que su consejo rara vez prevalece. No es que los dirigentes Adventistas sean peores que otros hombres, sino más bien que no son mejores. La doctrina bíblica de la depravación presta legitimidad a la advertencia de Cristo: «Cuidado con los hombres».

Mientras la Iglesia deje de acatar las advertencias del Espíritu contra todas las formas de jerarquismo, la denominación se cerrará a las bendiciones que Dios tanto anhela conceder. Cristo dejó bien claro que no debe ocurrir entre sus seguidores lo que ocurre con los paganos, que exaltan a reyes para que dominen a los menos poderosos. Se nos ordena seguir el ejemplo de Él: «Estoy entre vosotros como siervo». Nunca hemos tomado en serio la amonestación evangélica de que el que quiera ser el primero debe hacerse siervo de todos.

Un ejemplo de mi propia división es la trágica pérdida de más de 180 ministros durante los diez años siguientes a Glacier View. Ese éxodo ciertamente no puede ser atribuido enteramente a la administración, pero, tristemente, hay poca evidencia de que la administración se haya preocupado mucho por estos hombres antes o después de su éxodo. Así, cientos de consagradas personas sufrieron terriblemente, y su mayor dolor fue que a nadie pareció importarle. En muchos casos, pura ignorancia, prejuicio, y brutalidad administrativa fueron responsables de la pérdida (véase la tesis documentada Ph. D. de Harris Ballis sobre este tema, que fue impreso hace algunos meses).

En segundo lugar, la Iglesia no parece saber cómo arrepentirse. Es muy raro que reconozca sus errores doctrinales o administrativos. Así, pues, ¿puede haber perdón cuando no hay confesión y restitución? ¿Dónde están las claras declaraciones reconociendo que la Iglesia enseñó el error sobre la naturaleza de Cristo durante más de siglo y medio? ¿Que la Iglesia desfiguró la justificación por la fe durante otro tanto, a pesar de los consejos del comité de Palmdale? ¿Que sus propios eruditos repudiaron el Juicio Investigador hace medio siglo en respuesta a un cuestionario autorizado por F. D. Nichol? ¿Que la acción tomada en Glacier View se basó en una declaración de diez puntos que no fue autorizada por los que estaban presentes y que no era aceptable para muchos, incluyendo los escritores? Durante una sesión pública en Glacier View, hice una lista de más de quince errores cultivados de la Iglesia. Después de todos estos años, estos errores continúan siendo ignorados, no revelados y corregidos. El haberme despojado de mis credenciales de ministro fue ilegal, según el principal consejero legal denominacional de Australia, porque yo no fui invitado para que estuviese presente, como requería la ley. (La Iglesia rechazó el consejo legal de su abogado sobre este punto y, por lo tanto, yo pude haber demandado a la Iglesia con éxito).

Más recientemente, la Iglesia hizo pronunciamientos relativos a Ellen White como si todas las investigaciones de Walter Rea hubiesen sido refutadas, cuando sucede lo contrario. Véase, por ejemplo, la reciente obra de Herbert Douglass La Mensajera del Señor, la cual, como señaló Alden Thompson en su revista Spectrum (número de invierno de 1999), pasa por alto la erudición de la iglesia misma sobre la materia. Cito a Thompson: «La manera en que Messenger maneja los escritos de Rea ilustra de manera impresionante el plan deliberado para ignorar los críticos». ¡Cuánta razón tiene Thompson, y ay de nosotros!

Hace décadas, James Denney escribió así en su obra clásica La Muerte de Cristo: «Nada es más característico de las iglesias que su actitud hacia la certeza, y el lugar que le asignan en su predicación y en sus sistemas de doctrina» (p. 288). Mientras que Ellen White pudo escribir: «Es locura no saber que somos hijos de Dios», como denominación, hemos estado alejados de esta graciosa verdad evangélica. Nuestra enseñanza sobre el juicio y el perfeccionismo ha atormentado a muchos miles de fieles Adventistas, mientras otros, igualmente fieles, han abandonado la lucha y la Iglesia. Esto es ciertamente algo de lo cual hay que arrepentirse, pero veo pocas señales de tristeza y confesión de parte de los dirigentes.

¿Y el calamitoso descuido de los jóvenes en nuestra Iglesia? A diferencia de los Adventistas, los Bautistas del Sur en este país prestan atención de cerca al ministerio de sus jóvenes. Perdemos la mayoría de nuestros jóvenes en el Oeste, y son generalmente los más talentosos. Hemos seguido los métodos del siglo diecinueve, en esta área como en casi todas las otras áreas de importancia. Gran parte de nuestra conducta indica que pertenecemos a la historia y a los arcivos eclesiásticos, más bien que al final del siglo veinte. ¿Dónde está el espíritu de sacrificio, que tan a menudo era característico de los días de nuestros pioneros? Cuando los laicos oyen hablar de los salarios que les pagamos a algunos administradores del departamento de salud de la Iglesia, se sienten justamente horrorizados.

Rehusamos aprender de otras iglesias, como deberíamos. Mientras que denominaciones protestantes claves a menudo dan a los laicos una participación de por lo menos el cincuenta por ciento en la toma de decisiones, la participación de nuestros laicos es apenas un susurro, y con demasiada frecuencia, las decisiones ya han sido acordadas antes de que siquiera hayan sido presentadas a un comité. El Señor dice: «¿No os visitaré por esto?» ¡Y lo hará!

Mi esposa (Gill) y yo somos miembros de la iglesia de PUC [Pacific Union College], pero nuestra membresía principal está en la iglesia invisible, la única esposa de Cristo, compuesta por todos los que conocen a Cristo como Salvador y Señor, sin importar a qué denominación religiosa pertenezcan. Yo haría cualquier cosa que pudiese para ayudar a la Iglesia Adventista del Séptimo Día a moverse hacia el evangelio, pero con la misma certeza, me agradaría ayudar a cualquier otro cuerpo de cristianos que estén tratando de exaltar a Cristo y a su verdad.

No. Yo no aceptaría las credenciales ministeriales denominacionales a menos que hubiese en marcha esfuerzos decididos para corregir cánceres de la iglesia como los que hemos mencionado más arriba. Y aunque concuerdo con ustedes en que, como cristianos, creemos en milagros, posiblemente no me sienta tan optimista como ustedes acerca de las posibilidades en este caso. Quiera Dios – y oro por ello fervientemente – que yo esté equivocado en este caso.

AToday: Dr. Ford, quiero agradecerle que haya apartado de su tiempo para contestar nuestras preguntas. Pondremos la totalidad de esta entrevista en el sitio web del foro de Adventist Today. Sin duda, el auditorio de Adventist Today tendrá varias preguntas de seguimiento. Las mejores de esas preguntas se le enviarán a usted para que haga comentarios adicionales. Luego pondremos en el sitio web de Adventist Today tanto las preguntas adicionales como sus respuestas a ellas.

Además, deseo agradecerle personalmente sus muchos años promoviendo y defendiendo el evangelio y el Adventismo. Usted ha hecho esto a pesar de gran oposición y desafío, por lo cual hay que felicitarle. Ojalá que usted, su familia, y su ministerio del evangelio sean bendecidos ricamente.

UNA DISCUSIÓN DE SEGUIMIENTO A

LA ENTREVISTA QUE EL DR. DESMOND FORD

CONCEDIÓ A ADVENTIST TODAY

REFLEXIONES SOBRE EL ADVENTISMO

Parte 4

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Tal como se había planeado, ahora publicaremos cierto número de preguntas de seguimiento que han sido o bien presentadas formalmente o discutidas en el foro de AToday. Por razones de claridad  y espacio, hemos consolidado y editado muchas de las preguntas para incluir tantas participaciones  y cubrir tantos puntos de vista como sea posible.

Temas de Seguimiento

21.  El Juicio Investigador en el Antiguo Testamento

22.  El principio de día por año

23.  La profecía de los 2300 días

24.  Una doctrina actualizada para reemplazar el Juicio Investigador

25.  El juicio

26.  El vacío en el juicio mediador

27.  Definición de lo que es bueno

28.  El estilo de enseñanza del Dr. Ford

29.  Dogmatismo doctrinal

30.  El debate sobre el juicio

31.  Estudio bíblico

32.  El acuerdo luterano-católico sobre la justificación por la fe

33.  La reforma adventista

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AToday:  Dr. Ford, deseo agradecerle nuevamente que haya permitido al Foro de Adventist Today discutir francamente sus puntos de vista relativos a la teología Adventista y  la historia de la Iglesia. Debe usted saber que la gran mayoría de los comentarios que recibimos sobre su entrevista fueron muy favorables y positivos. Para muchos, la entrevista «Reflexiones Sobre el Adventismo» pareció aclarar el debate de Glacier View y reforzar el hecho de que este conflicto teológico e histórico permanece mayormente sin resolver en la actualidad.

AToday: PREGUNTA #21.  Durante la discusión abierta y franca en el Foro de AToday, ha sido evidente para muchos, después de leer su entrevista y escudriñar las Escrituras, que el Nuevo Testamento NO apoya la posición tradicional Adventista sobre el Juicio Investigador. Sin embargo, algunos han tomado la posición de que, a despecho de esta obvia carencia de apoyo en el Nuevo Testamento, la doctrina del Juicio Investigador puede todavía apoyarse en el Antiguo Testamento POR SÍ SOLO. Afirman que esta singular doctrina no necesita ningún apoyo en el Nuevo Testamento para que sea válida todavía. Arguyen que esta «verdad especial» ha sido revelada (abierta) a la Iglesia de Dios en los últimos días. Así que, dicen ellos, esto explicaría por qué a los apóstoles nunca se les informó de la fecha de 1844 y por qué no hay ninguna referencia clara a esta doctrina en el Nuevo Testamento. Para seguir el argumento, suponiendo que 1844 se pueda demostrar con el Antiguo Testamento, ¿tendría esta lógica alguna validez teológica? ¿Cuán importante es el Nuevo Testamento para establecer profecías y doctrinas para nosotros en la actualidad?

Dr. Ford: ¡SI EL JUICIO INVESTIGADOR PUDIESE APOYARSE EN EL ANTIGUO TESTAMENTO POR SÍ SOLO, SERÍA MILAGROSO, PERO NO LO SUFICIENTE!  Nosotros no somos judíos literales, sino el Israel espiritual, y el Nuevo Testamento siempre tiene el voto en cuestiones de doctrina. Hebreos 1:1 contrasta la revelación  por medio de Jesús con las anteriores e inferiores revelaciones por medio de los profetas. Judas 3 habla de «la fe que ha sido dada una vez a los santos», que es una referencia al evangelio del Nuevo Testamento, que vino de Cristo y los apóstoles. Cuando Jesús afirmaba repetidamente: «Pero yo os digo», no estaba contradiciendo al Antiguo Testamento, sino trascendiendo la manera en que sus contemporáneos lo interpretaban. La Biblia nos amonesta siete veces que: «En boca de dos o tres testigos conste toda palabra». Ningún texto solitario en ninguno de los dos Testamentos es suficiente para hacer válida una doctrina, y el Antiguo Testamento sin el Nuevo no es una guía cristiana. En el Monte de la Transfiguración, Moisés y Elías desaparecieron y los discípulos «no vieron a nadie, sino a Jesús solamente». La palabra es para nosotros. Moisés y Elías – la ley y los profetas – sólo tienen sentido si son interpretados por medio de Cristo y del testimonio que Él ha dado por medio de los apóstoles.

Si 1844 no puede apoyarse en el Nuevo Testamento, entonces no puede considerarse una doctrina cristiana válida. ¡No puede, así que no lo es!

AToday: PREGUNTA #22.  Dr. Ford, ¿por qué dice usted que el principio de día por año no es válido? ¿Y la profecía de las setenta semanas? ¿No predijo correctamente la venida del Mesías? ¿No es el principio de día por año una parte importante de las profecías bíblicas?

Dr. Ford:  Entre todos los exégetas, excepto los Testigos de Jehová y los ASD, la teoría de día por año murió hace más de un siglo (véase el libro de Kai Arasola El Fin del Historicismo). Los textos de Números y Ezequiel no tienen nada que ver con símbolos apocalípticos. Uno apunta atrás, a días literales, y predice cuarenta años literales por venir, que corresponden a los días de vagar a causa de incredulidad. El otro texto describe al profeta haciendo ciertas cosas en el futuro en días literales que corresponden a años literales del pasado. Aquí no hay paralelo con los números simbólicos apocalípticos. Además, ninguna de las fechas usadas es históricamente correcta. Los ostrogodos no fueron exterminados para el año 538 d. C., ni la persecución de la Edad Media duró hasta 1798. En griego, la herida «mortal» mencionada en Apocalipsis 13:3 significa «herida de muerte». Esto no encaja con el encarcelamiento temporal del Papa, pero sí se ajusta a la descripción  del capítulo precedente, en que el diablo recibió legalmente su herida mortal en la cruz.

La edición revisada del Comentario Bíblico Adventista dice, en Daniel 9:24-27, que no hay envuelto ningún principio de día por año – el texto está hablando de una semana de setenta años, es decir, 490 años. No hay ningún día por año aquí – la palabra traducida como «semanas» significa «sietes», y el contexto es en términos de los setenta años de la cautividad babilónica. Si recuerdo correctamente, el libro ASD Discusiones Doctrinales dice esto también. Todos los números en la apocalíptica son símbolos – por ejemplo, tres y medio es un siete interrumpido, y apunta a agitación y trastornos, y los 42 meses es una alusión a Mateo 1 y las 42 generaciones que alcanzan hasta la venida de Cristo.

AToday: PREGUNTA #23.  En la Parte 1 de su entrevista, usted llamó la atención al punto siguiente. Aunque Daniel 8:14 habla de 2300 días, la palabra hebrea para «días» es realmente la expresión ambigua «tardes y mañanas», que la mayoría aplica a los holocaustos. Así,  muchos exégetas están afirmando que,en vez de 2300 días, sólo se trata de 1150 días. Por favor, explique este razonamiento. ¿No se compone un día (o un día de sacrificio) de un sacrificio en la mañana y un sacrificio en la tarde? Si es así, ¿qué diferencia hay entre decir «2300 días» y decir «2300 tardes y mañanas»? Si la expresión «tarde-mañana» debe aplicarse para que incluya tanto el sacrificio de la mañana como el sacrificio de la tarde, entonces eso todavía equivale a un día. ¿No se ajusta este lenguaje al relato de Génesis también? Por lo tanto, no hay ninguna diferencia entre decir «2300 días» y decir «2300 tardes y mañanas», puesto que ambas expresiones consisten de un día. ¿Puede usted explicar esto?

Dr. Ford:  Yo simpatizo con los que hacen preguntas relativas a la interpretación de los 2300 días. Yo mismo traté de defender eso durante algunos años, pero finalmente me rendí ante el peso de la evidencia.

La frase en hebreo es única, y no es la misma que la de los versículos relativos a las tardes y las mañanas en Génesis. El versículo 26 de Daniel 8 es crucial. En él, el artículo aparece delante tanto de la tarde como de la mañana, lo que significa que deben considerarse por separado, y no ponerse juntos, como si fuesen una sola cosa. Esto concuerda con el contexto, que habla de quitar los sacrificios de la tarde y la mañana. Observe, por favor, que el contexto es claro en su referencia a que un poder maléfico (el cuerno pequeño, el Anticristo) profana el templo durante este período. Por supuesto, esto no encaja con la posición tradicional Adventista. Ni la Roma pagana ni la papal pueden enlazarse con el año 457 a. C. La referencia es principalmente (aunque no solamente) a la obra de Antíoco Epífanes, como lo declaran I y II Macabeos. Véase también Juan 10:22, que, como se señala en los márgenes de algunas Biblias, se refiere a la celebración de Hanukkah – la purificación por parte de los macabeos de la profanación en el templo causada por el anticristo del Antiguo Testamento.

Siegfried Horn señaló esto hace mucho tiempo a los dirigentes de la Conferencia General cuando la Southern Publishing Association había suspendido la impresión de mi primer libro Daniel. Horn dijo que haríamos el ridículo si no veíamos que el cuerno pequeño de Daniel 8 señalaba inicialmente a Antíoco. La gran mayoría de los eruditos (incluyendo los eruditos Adventistas) ahoran adoptan esta posición, y la Biblia de las Buenas Nuevas traduce Daniel 8:14 como sigue: «Continuará durante 1150 días, durante los cuales los sacrificios de la tarde y la mañana no se ofrecerán. Luego, el templo será restaurado».

Hay que decir también que, en hebreo, «tarde» y «mañana» se refieren a puntos en el tiempo, no a períodos como la noche y el día.

AToday: PREGUNTA #24. El Adventismo del Séptimo Día es bien conocido por su detallada descripción de cómo tendrán lugar los sucesos finales. Como usted sabe, hay gráficos y libros que afirman que describen cada detalle de los acontecimientos finales tanto en el cielo como en la tierra, incluyendo la fecha de 1844 como el principio del «juicio pre-advenimiento», también llamado Juicio Investigador. Teniendo presente esto, algunos miembros de AToday han sugerido esta excelente pregunta: Si la doctrina del Juicio Investigador ya no es válida, cuál es la versión correcta del «proceso de juicio»? Sabemos que debe haber algún tipo de «juicio pre-advenimiento» (usted hasta señaló en las Escrituras cuándo termina el juicio pre-advenimiento), pero ¿cuándo comienza si no es en 1844? ¿Y cuánto dura?

Además, la Escritura dice que todos debemos comparecer ante el trono del juicio de Cristo. ¿Es ésta una referencia al «juicio pre-advenimiento» o a la Segunda Venida? ¿Y la parábola de la fiesta de bodas en Mateo 22? ¿Es ella una referencia al Juicio Investigador, como algunos aseguran? También sabemos que hay muchos lugares en las Escrituras que hablan de un juicio futuro, y que las Escrituras también dicen que, si una persona cree en el evangelio, no vendrá a condenación. Sin embargo, en otro lugar (1 Pedro 4:17), dice que «el juicio debe comenzar con nosotros». ¿Y qué de las porciones de las Escrituras que hablan de que «los libros se abrieron» y el juicio? ¿Podría explicar, por favor, la enseñanza de Nuevo Testamento sobre este tema para que podamos actualizar, clara y bíblicamente, aquellos antiguos gráficos Adventistas del siglo diecinueve?

Dr. Ford:  Los gráficos Adventistas sobre los acontecimientos finales dejan mucho que desear. Por ejemplo, interpretar la bestia de dos cuernos de Apocalipsis 13 simplemente como los Estados Unidos no soporta una prueba exegética. Como señalé en Crisis! hace veinte años, el peso abrumador de la evidencia exegética dice que, en contraste con la primera bestia de Apocalipsis 13 (que representa un gobierno totalitario al cabo del tiempo – y en cierto sentido en todos los tiempos, incluyendo el siglo primero), la segunda bestia apunta a la religión apóstata que refuerza a un gobierno malvado para sus propios fines, como en Apocalipsis 17, donde la mujer vestida de púrpura cabalga sobre la bestia. Juan está aludiendo a las advertencias de su Señor contra los que vendrían como lobos vestidos de ovejas, es decir, los falsos profetas. Tres veces en Apocalipsis esta segunda bestia es llamada «el falso profeta». Me alegró ver que, hace como un año, la Review publicó un artículo de Jon Paulien que decía esto. Así que es necesario que actuialicemos la escatología Adventista en varias áreas.

Los gráficos Adventistas tampoco han reconocido que la prueba final sobre el evangelio envuelve más que la observancia del sábado, aunque estoy seguro de que incluyen esto último. Todas las señales externas de la fe cristiana serán prohibidas un día – el bautismo, la Cena del Señor, la observancia del sábado. Apocalipsis está diciendo que, en los últimos días, habrá una falsa trinidad (el dragón, la bestia, y el falso profeta). Esta falsa trinidad se compone de un falso Cristo (la bestia que se describe primero en Apocalipsis 13), un falso Espíritu Santo que hace caer un falso fuego pentecostal (la segunda bestia), un falso evangelio y una falsa ley (de aquí las alusiones a la mano y a la frente, que reflejan los tres pasajes del Antiguo Testamento, en que se les dijo a los israelitas que escribiesen la ley en sus manos y en sus frentes). La marca de la bestia tiene como naturaleza esencial que refleja el carácter de Satanás, mientras que el sello de Dios señala lo opuesto – refleja el carácter de Cristo. Esto se deja claro en Apocalipsis 14:1 y otros pasajes, en los que el «nombre», como siempre en las Escrituras, representa el carácter. Compárese con Éxodo 34.6, 7. Los que rechacen el mensaje del último evangelio se convertirán en asesinos y mentirosos, como su padre espiritual, el diablo (véase Juan 8:44). Los santos llevarán la marca de la cruz en sus vidas como Jesús su Señor (véase Ezequiel 9, en que la palabra hebrea para marca es tau, y significa una cruz). (Ellen White también menciona esto, cuando dice en un lugar que «la mente inteligente del ángel que registra ha visto la marca de la cruz en las frentes de los hijos adoptivos y las hijas adoptivas del Señor» – cito aproximadamente de memoria) . Tanto la marca de la bestia como el sello de Dios tendrán sus propias formas externas, que indican desobediencia u obediencia a la ley de Dios.

Por supuesto, la enseñanza menos soportable en los gráficos cronológicos es la de 1844. La Biblia no da ninguna fecha profética para el surgimiento de la Reforma ni para el gran reavivamiento de Wesley, pero ellos eran claramente de origen divino. De modo similar, al Adventismo, aunque suscitado por Dios, no se le ha asignado fecha profética. Las fechas proféticas después del fin de las setenta semanas de Daniel 9 no existen, y Cristo prohibió buscarlas (Hechos 1:7) – siendo la razón que el fin podría haber llegado en cualquier momento en que la iglesia hubiese llevado el evangelio al mundo entero (Mateo 24:14; 2 Pedro 3:12). Esto no quiere decir que Dios se está mordiendo las uñas preguntándose con ansiedad cuándo cumplirá la iglesia su tarea. Conocidas por Dios son todas sus obras desde la fundación del mundo. No debemos perder de vista ninguna de las dos verdades – la soberanía de Dios y la responsabilidad del hombre. Dios está mostrando al universo la completa falta de poder del mejor de los seres humanos, a menos que esté plenamente poseído por el evangelio de la gracia. La fecha de 1844 no es profética.

La mayoría de los pasajes de las Escrituras que describen el juicio son parabólicos. En cada ocasión en que se encuentran el tiempo y la eternidad, como al principio y al fin de las Escrituras, hay que usar parábolas o simbolismo. La realidad trasciende nuestros sentidos y nuestra comprensión. Así que el juicio puede representarse como una escena de bodas, como hacer cuentas con los siervos, como reunir las ovejas y los cabritos, como separar los peces capturados por la red del evangelio, como quemar la cizaña, como una cosecha, como una sesión de tribunal, como contemplar un panorama de destrucción desde la Santa Ciudad, etc. La última parábola de Mateo 25 da una visión telescópica que empalma la realidad del juicio de la Segunda Venida con la de la tercera. Esto ha sido reconocido hace mucho tiempo por los eruditos (véase la obra Teología Sistemática, de Buswell, por ejemplo).

En cuanto a la parábola de Mateo 22, es una de las varias parábolas sobre el juicio, y es un gran error tomar un detalle de cualquier parábola y construir una doctrina basada en él. No deberíamos hacer eso con la parábola del rico y Lázaro, ni hacer que los ASD abogasen por la práctica de que los hombres usasen anillos como resultado de haber leído la parábola del hijo pródigo, en que éste recibe un anillo de su padre. Mateo 22 nos señala a la misma fiesta que Apocalipsis 19 – la cena de bodas del Cordero. Está preguntando a todos los que desean estar allí si confían en los trapos de su justicia o en las vestiduras proporcionadas (o imputadas) por el rey. Viendo que tiene este detalle en un marco de juicio, sospecho que, aunque Mateo 22 advierte contra los trapos sucios de nuestra propia justicia, también puede ser un recordatorio de que la justicia imputada siempre produce el fruto del Espíritu Santo impartido. ¡Lo único que no está diciendo es nada acerca de 1844! Ni el Nuevo Testamento ni el Antiguo Testamento saben nada acerca de 1844.

En cuanto a 1 Pedro 4:17, esto es parte de los esfuerzos de Pedro para estimular a los creyentes a soportar la persecución. Desde el principio hasta el fin de esta carta, los ojos del apóstol están puestos en las ardientes pruebas que comenzaban a sobrecoger a la iglesia. Este versículo en particular recuerda a sus lectores que, cuando Dios permite que las calamidades sobrecojan a las naciones, Él por lo general comienza con los suyos (véase Isaías 10:12; Jeremías 25:29; Ezequiel 9:6; y especialmente Lucas 23:31). Este es uno de siete estímulos específicos que se encuentran en los versículos 12-19. Pero, ciertamente, nada en este versículo ni en su contexto tiene nada que ver con la posición Adventista tradicional sobre el Juicio Investigador.

En relación con el juicio de Apocalipsis 14:7, esto no es una referencia a 1844 ni a que los santos estén siendo juzgados en el cielo, sino a la Segunda Venida, como lo entendieron correctamente William Miller y el movimiento Adventista. Observe que los mismos términos ocurren en Apocalipsis 18:10: «En una hora ha venido tu juicio», pero que la referencia es claramente a Babilonia. Por supuesto, el juicio de Apocalipsis 14:7 es el mismo juicio. El versículo siguiente deja ver claro que los impíos (Babilonia) son su blanco. En literatura apocalíptica, se promete regularmente el juicio para los perseguidores del verdadero pueblo de Dios, y es por eso por lo que se refiere al juicio como «las buenas nuevas».

El juicio pre-advenimiento puede encontrarse en Apocalipsis 22:11, 12. Esto es necesario porque, al regreso de Cristo, los justos muertos deben ser resucitados. La Biblia no dice que, en el Segundo Advenimiento, todas las personas serán resucitadas de la muerte para enfrentarse al juicio. En lugar de eso, afirma claramente que la resurrección de los muertos es el fruto del juicio precedente. Si ha de haber dos resurrecciones – una de los santos y otra de los impíos – la decisión sobre quién está en cada categoría debe hacerse antes de que ocurra cualquiera de las dos. Las Escrituras dicen que el Señor conoce a los suyos. El Buen Pastor conoce a sus ovejas, pero, al despojarse de sus vestiduras sacerdotales y ataviarse como rey, nuestro gran Intercesor concederá finalmente la justificación escatológica a todos los vivos o a los que alguna vez vivieron y confiaron solamente en los méritos de Él, y cuyas vidas, aunque lejos de ser perfectas, reflejan la confianza y la calidad de vida que inevitablemente resulta de ello.

Así que el juicio final, por lo que concierne a los creyentes, comienza con el anuncio formal de Apocalipsis 22:11, 12, y se consuma con la resurrección de los justos muertos para que se unan a los santos trasladados. Así que cada una de las descripciones bíblicas del juicio final lo enlaza con el fin del mundo. (Debo añadir que la posición amilenial de Apocalipsis 20 ahora es anticuada entre la mayoría de los exégetas, y la realidad de dos resurrecciones de los muertos separadas por un intervalo de tiempo es reconocida casi universalmente. En el momento en que pensé escribir sobre este tema, el difunto profesor y doctor F. F. Bruce me aseguró que sería una tarea innecesaria, pues la batalla había sido librada y ganada).

El destino de los santos es anunciado en la corte celestial por nuestro gran Sumo Sacerdote, al preparase para iniciar su descenso a la tierra. Sólo se necesita un momento, no ciento cincuenta años, pero el juicio es necesario, porque las Escrituras no enseñan que «una vez salvo, siempre salvo», sino más bien «el que persevera hasta el fin, éste será salvo». La verdad y el error están muy cerca entre sí. La Biblia no enseña una religión de yo-yo, constantemente dentro y fuera de la salvación. Por el contrario, mirar a Jesús, aunque sea regularmente de rodillas desde el lodo del fracaso, significa que somos aceptados por Él. Somos «completos en Él», «aceptos en el amado». La justificación es por fe solamente en todo momento, no sólo al principio del peregrinaje cristiano. Así, pues, somos justificados por fe solamente aún en el último momento del examen escudriñador del Omnisapiente. Pero esa condición santa está acompañada por la evidencia de un carácter transformado, aunque todavía imperfecto. Jesús continúa siendo nuestro sustituto en el último gran día, no solamente en la cruz o cuando comenzamos a caminar como cristianos. Esta atribución o imputación de mérito es un acto sacerdotal, y se lleva a cabo al fin mismo del ministerio sacerdotal de Cristo. Para los cristianos fieles, el juicio es ahora una fiesta (véase Mateo 22:8-12).

Así como el destino de los creyentes es decidido antes de las recompensas a la venida de Cristo, así también será con el destino de los impíos. Apocalipsis 20:10-15 es declarativo y ejecutivo, pero se basa en la decisión previa de Apocalipsis 22:11, 12, que les dejó en sus tumbas a la Segunda Venida para esperar su rebelión y su castigo finales. La razón de que hasta los impíos muertos deban resucitar es que Cristo, por medio de su muerte expiatoria y su vida meritoria, compró la inmortalidad para todos. La segunda resurrección es evidencia de que, a causa de la cruz, todos los impíos tienen derecho a la vida que fue comprada para ellos para el Salvador. Pero su rechazo del don queda demostrado por su ataque asesino contra los santos en la Santa Ciudad.

Cualquier discusión completa del Juicio debe señalar que, así como los sucesos venideros proyectaron su sombra antes, así también sucederá con el juicio final. Según Juan 12:31, el Calvario también fue un Día de Juicio cuando Cristo se hizo maldición por nosotros y llevó la pena del pecado de la raza humana. Los acontecimientos de aquellas horas trágicas reflejan de muchas maneras las realidades del juicio final. Así, vemos a Cristo en lo alto y exaltado, separando a los salvos de los perdidos, como lo reflejan los dos ladrones y las multitudes delante de él. (Jerusalén estaba llena de aproximadamente tres millones de personas en el tiempo de la Pascua. Es un error representar la cruz rodeada por unos pocos creyentes compasivos. La verdad es que debe haber habido miles presentes y contemplando el singular y terrible espectáculo). Mateo 27:52, con su registro de resurrección y la entrada de los resucitados en la Santa Ciudad, también prefigura el fin del tiempo. Hay un sentido en que el Nuevo Testamento coloca el tiempo del fin y la resurrección de los muertos desde la cruz misma (véase Hebreos 9:26, etc.).

Hemos dejado para último el punto más importante de esta discusión. La Biblia también afirma claramente que, al proclamarse el evangelio, los que lo oyen son juzgados en ese punto por medio de su respuesta (véase Juan 3:17, 18, 36). Creer al registro de Juan 3:16 concede la justificación – el veredicto anticipado del juicio final. Esta justificación es nuestra en el momento en que creemos. En ese punto de la fe, que es el don de Dios para todos los que no se resisten al evangelio, se concede la vida eterna (véase Juan 5:24). Este versículo a menudo ha sido malentendido, como si enseñase que no hay juicio para el creyente. Esta interpretación es contraria a 2 Corintios 5:10, Romanos 14:10, y muchos otros pasajes. El término griego que se encuentra en Juan 5:24 significa juicio en el sentido de condenación. El creyente SERÁ JUZGADO para ver si él o ella ha permanecido en la fe, pero el alma que confía NUNCA PODRÁ SER CONDENADA en el último gran día ni en ningún momento anterior a aquél en que escogió a Cristo. Nunca tenemos que  estar ansiosos con respecto a lo que Dios piensa de nosotros, sino sólo con respecto a lo que Él piense de Cristo, nuestro sustituto. En todo momento de la fe, el creyente es considerado cien por ciento justo por amor a Cristo. Si consideramos la realidad más íntima de la cruz, esta verdad se hace evidente. ¿Por qué Cristo, el Santo y Perfecto, está siendo tratado en el Calvario como si fuese impío? Para que yo, que SOY impío, pudiese ser tratado como santo. ¿Por qué Cristo, el inocente, fue tratado como culpable? Para que yo, el culpable, pudiese ser tratado como inocente. Romanos 4:8 pronuncia una bendición para todos los creyentes, porque a ellos NUNCA se les inculpa de pecado a pesar de sus fracasos e imperfecciones. ¡Buenas nuevas de veras! Ese es el evangelio que un día sacudirá el mumdo y lo preparará para el Juicio Final.

Hay que subrayar otro punto. No basta que el gran Juez sea justo; debe ser evidente para todas sus criaturas que lo es. De aquí las repetidas afirmaciones de la Escritura en sus últimos capítulos diciendo que finalmente todos reconocerán que los caminos de Dios son verdaderos y completamente justos. La referencia a libros en el juicio es una manera simbólica de expresar la verdad de que las razones de las decisiones de Dios serán claras para todos en el universo entero – los ángeles, los principados y las potestades, y los seres humanos.

AToday: PREGUNTA #25.  Dr. Ford, algunos tienen grandes dificultades con el concepto de que el Juicio Investigador, o más correctamente, el «juicio pre-advenimiento», sea tan fácil como usted lo pinta. ¿Qué les dice usted a los que TODAVÍA sostienen que la vida del cristiano será «investigada» en cada detalle, utilizando para ello los libros de registro en el cielo? Citan pasajes como Daniel 7:9, 10: 2: «el Juez se sentó, y los libros se abrieron»; y Mateo 12:36,37: «mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio». «Porque por tus palabras serás justificado y por tus palabras serás condenado». También preguntan acerca de Romanos 14:10-12; 2 Corintios 5:10; y Hechos 17:31. Algunos señalan que Apocalipsis 3:5 y 20:12 también mencionan libros de registro, que contienen la evidencia para el juicio, junto con Malaquías, Éxodo, Isaías, y otros textos que se refieren a un juicio legal. ¿Puede usted explicar estos pasajes?

Dr. Ford: Una razón fundamental de que se entienda mal el Juicio es la idea de que Dios tiene que funcionar de una manera restringida lineal, como lo hacen los jueces mortales finitos. Como Omnisapiente, Infinito, Omnipresente, y Omnipotente, Dios no necesita registros de información, ni tampoco tiempo prolongado para tomar decisiones en relación con el destino eterno de los seres humanos. Cada vez que el tiempo y la eternidad se intersectan tanto al comienzo como en el fin del mundo, la Escritura recurre a figuras de lenguaje, incluyendo metáforas y parábolas. Así, el Juicio puede ser representado como un tribunal, una cosecha o una vendimia, o hasta como una cena de bodas. Hasta se emplea el trabajo de un pastor al separar las ovejas de los cabritos, y la figura de un pescador que desecha de su red los peces que no quiere.

2 Timoteo 2:19 afirma que el Señor ya sabe quiénes son suyos. Juan 10:3 dice que, como el buen pastor, Él conoce el nombre de cada una de sus ovejas. Según Salmos 33:9, a la simple orden de Dios, toda la creación se desplegó delante de Él. El caso es idéntico a todos los hechos concernientes a cada vida que alguna vez existió.

Daniel 7:9, 10 usa imágenes apocalípticas para representar la memoria de Dios, pero todavía debe observarse cuidadosamente que es la hueste del Anticristo, no los santos, el centro de la atención aquí. El contexto indica claramente al Anticristo como el centro, y afirma que el juez «se sentará y le quitará su dominio» (véase Daniel 7:26, que sigue inmediatamente al relato de las obras impías del cuerno pequeño). Los santos son automáticamente vindicados al ser condenados sus opresores. La apocalíptica siempre tiene como su centro la vindicación de los fieles por medio de la condenación de sus enemigos. Así, Apocalipsis 18:10 explica Apocalipsis 14:6. Ambos versículos tratan del juicio contra la impía Babilonia, no contra los creyentes en el evangelio.

Hechos 17:30, 31; Romanos 2:15, 16; Eclesiastés 12:13, 14, etc., se explican con los principios presentados más arriba. 2 Timoteo 4:1 dice que el juicio se lleva a cabo mediante la aparición y el reino de Cristo. Pero el acontecimiento del juicio se presenta por medio de parábolas y metáforas. Así, tenemos las analogías de un tribunal humano, la cosecha, la vendimia, una cena de bodas, un pastor que separa las ovejas de los cabritos en la manada, un pescador que devuelve al mar los pescados que no quiere, etc. En Apocalipsis 20:6 se nos dice que sólo los bienaventurados y santos se levantarán en la primera resurrección. Por lo tanto, todos los destinos habrán sido decididos antes de que se abran las tumbas (véase Apocalipsis 22:11, 12). En Apocalipsis 20:12, no tenemos una amenaza de que los santos deban ser enjuiciados una segunda vez. Ese versículo sólo dice que todos los que hayan aceptado a Cristo son inmunes a este juicio, que sigue al milenio, pero que todos los demás se perderán. Todos los textos sobre el juicio deben interpretarse en armonía con Juan 5:24 y Romanos 4:8. Los muchos defectos de los santos que tienen fe no pueden producir condenación, ni se les imputan, ni se les toman en cuenta, ni se registran a sus nombres. Así lo dice la Escritura, clara y enfáticamente. Bendito sea el Señor por esa maravillosa y gozosa verdad.

1 Juan 1:9 no está diciendo que la salvación depende de una buena memoria. Sólo está diciendo que, al escuchar el evangelio y al sernos ofrecido Cristo, debemos responder a los ruegos del Espíritu reconociendo nuestra culpa, confesando nuestros pecados. No significa repetir una lista de los más antiguos recuerdos que encontramos hurgando en nuestra memoria. Muchas veces, no recordamos muchos de nuestros pecados, por cuanto pecado es la más ligera desviación en pensamiento, palabra, u obra de lo que nuestro padre Adán pudo haber hecho. Pecado es más lo que SOMOS que lo que hemos HECHO. En pasajes como Apocalipsis 3:5, Cristo nos recuerda que la fe es como el respirar. Debe ser continua. Si yo, deliberada o descuidadamente, dejo de tener en cuenta al Salvador y le dejo fuera de mi vida, le niego a Él, y Él me negará a mí. Sin embargo, un millón de defectos no pueden producir ni la más mínima jota ni la más mínima tilde de condenación si, con las rodillas ensangrentadas y el rostro cubierto de lágrimas, todavía miro a la cruz y a mi Sustituto, que murió allí colgado por mí. Por tanto, regocijaos en Romanos 8:1, y no seáis movidos de allí ni por el legalismo ni por el perfeccionismo. «Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús».

AToday: PREGUNTA #26.  Dr. Ford, a pesar de sus muchas razones para reemplazar la doctrina del Juicio Investigador con un punto de vista del siglo veintiuno más bíblico y más racional, algunos todavía no están plenamente convencidos. Esto es porque creen que la Biblia apoya una enseñanza «perfeccionista» que requiere que los cristianos vivan sin pecado antes de la Segunda Venida. Más específicamente, les preocupa el período, en los gráficos Adventistas, que sigue al fin del tiempo de gracia, en que Jesús abandona el Lugar Santísimo y viaja a la tierra para la Segunda Venida. Se piensa que, durante este «vacío de intercesión», los «cristianos de los últimos días» tienen que mantener una vida sin pecado. ¿Qué les diría usted a los que sostienen esta posición tradicional? ¿Hay algún «estado de obediencia» especial que deben alcanzar los cristianos que vivan al fin del tiempo? ¿Cuál es su respuesta para los que temen pecar DESPUÉS de que haya concluído la obra de intercesión de Cristo en el cielo? ¿Se perderán? Y si no, ¿por qué no?

Dr. Ford: La mayoría de los Adventistas no comprenden la enseñanza bíblica sobre la glorificación. Romanos 8:23 dice que gemimos (el gemido de Romanos 7:14-25) hasta la redención de nuestros cuerpos. Es sólo cuando veamos al Cristo que regresa que seremos como Él es – sin pecado. Mientras estemos en este cuerpo mortal, jamás podremos ser como el intachable Adán antes de la caída, ni como el intachable Cristo en los días de su carne. Véase 1 Juan 3:2, 3; Santiago 3:2; Romanos 3:23 (nótese el tiempo presente continuo de «destituidos»), 1 Juan 1:8; Mateo 6:12; y 1 Corintios 15:51-56. El pecado jamás es registrado, contado, ni imputado a los que están en Cristo (Romanos 5:8). Esto no estimula el antinomianismo, sino que quebranta nuestros corazones.

Después del decreto de Apocalipsis 22:11, 12, al estar Jesús a punto de venir, los creyentes ya no están en tiempo de gracia. Su caso está cerrado – han sido justificados escatológicamente, cuya consumación fue legítimamente suya desde el primer momento en que confiaron en el Salvador. El hecho de que han sido preparados para enfrentarse a la muerte misma antes que ser desleales a Cristo se demuestra en la crisis final descrita en los versículos finales de Apocalipsis 13. Ahora están tan establecidos en la verdad del evangelio que la tentación ha perdido su poder. El pecado voluntario y premeditado ya no es una opción para ellos. Recuérdese que el tiempo de angustia final será una experiencia de «invernadero», en que tanto los santos como los impíos madurarán rápidamente. En las últimas, culminantes, y caóticas horas, pecar será como danzar al borde de un precipicio. Los santos serán protegidos por el Espíritu que mora en el interior, que Jesús prometió que permanecería con ellos para siempre. (Ese Espíritu sólo es retirado de los impíos, nunca de los creyentes).

Aunque los creyentes de Apocalipsis 14:4, 5 – los trasladados – siguen al Cordero de todo corazón mientras esperan su venida, continúan en cuerpos pecaminosos hasta el momento de la glorificación (1 Tesalonicenses 4:17). Pero, a causa de su aceptación por fe de los méritos de Cristo que les han sido imputados, son considerados «sin mancha» en las últimas horas de su historia terrenal como durante todo su peregrinaje en la tierra. Ellen White enseña todas estas cosas. Por ejemplo, en el capítulo sobre El Tiempo de Angustia, ella declara muy enfáticamente que hasta los santos son imperfectos en la fe aunque sean absolutamente leales. En varios lugares, la Sra. White enseñó que tenemos que combatir el pecado hasta la muerte o la traslación – las tentaciones de adentro y las de afuera. Ella declara enérgicamente que ninguno de los apóstoles aseguró jamás ser sin pecado. Nosotros no vamos a trascenderlos en santidad. La Biblia no dice nada de una «super» generación que trasciende a todas las demás en santidad. Esa antigua tradición no tiene ningún fundamento en absoluto.

AToday: PREGUNTA #27.  En cierto punto de su entrevista, usted afirma que «… no tenemos que ser buenos para ser salvos, sino que tenemos que ser salvos para ser buenos». Por favor, explique el uso de las palabras claves aquí, pues supongo que muchos de los lectores pensarían que usted está diciendo que los no cristianos pueden llevar vidas morales y éticas.

Dr. Ford:  En el sentido bíblico, ser bueno es ser fiel a los deberes hacia Dios y hacia el hombre, ser poseído de amor tanto por el Creador como por el prójimo. Los incrédulos pueden ser éticos hacia sus prójimos, pero no pueden ser buenos en el sentido bíblico si ignoran sus deberes hacia el Dador y Conservador de sus vidas. No es verdaderamente buena ninguna vida que ignore la suprema realidad del universo – el amoroso y generoso Padre celestial.

AToday: PREGUNTA #28. Dr. Ford, ¿es verdad que, cuando usted estuvo en PUC [Pacific Union College], a menudo no estaba disponible para los estudiantes?

Dr. Ford:  Yo había apartado una hora todos los días para aconsejar a todos los que deseasen verme – era la hora antes del comienzo de clases. Hora tras hora, andaba constantemente a la carrera a causa de mi intensa carga de clases y otras responsabilidades. Casi todas las semanas, estaba fuera dos o tres días asistiendo a reuniones evangélicas, y cuando no estaba fuera, enseñaba en un teatro de conferencias lleno durante la Escuela Sabática. Jamás rechacé la solicitud de ningún estudiante para una entrevista, aunque sí conversé con algunos de ellos mientras iba de un aula a otra. Entonces como ahora, personas de varios países se comunicaban y se comunican conmigo constantemente para hacerme solicitudes. Lamentablemente, estoy limitado en cuanto a lo que puedo hacer, a pesar de mis noches muy cortas.

AToday: PREGUNTA #29.  Se puede averiguar mucho acerca de la posición de un creyente sobre doctrina cristiana según dónde se encuentre en la escala literalismo – simbolismo. Usted no es literalista (como se ve en su rechazo de Génesis 1 y 2 como un relato literal), y tampoco es simbolista (como se ve en su aparente rechazo de un ecumenismo que ve a los Adventistas y a otros cristianos teológicamente aceptables, en que los primeros subrayan la creación y los últimos la resurrección por medio de sus respectivos días santos). ¿Estaría usted de acuerdo en que usted se encuentra cerca de la mitad de esta escala, por aproximada e imprecisa que ésta sea? Además, ¿qué límites – si los hay – sugeriría usted que se pusieran a la aceptación por parte de los Adventistas de miembros que están en los extremos de esta escala?

Dr. Ford:  Yo no rechazaría a nadie que confíe plenamente en los méritos de Cristo, sin importar si guarda el domingo o el sábado, si ha sido bautizado por aspersión o por inmersión, si es carnívoro o vegetariano. Sí, con gusto entraría en amigable discusión hasta de esos temas, en la creencia de que se debe buscar siempre la verdad mayor. No somos gnósticos que creen en la salvación por medio del conocimiento. Un autor, al que conocemos bien, afirmó que quitarle la cruz al cristiano sería como borrar el sol del cielo. Nuestro sistema solar tiene más de un millar de asteroides, pero nosotros nunca los vemos, porque los rayos del sol absorben nuestra visión. De manera similar, todas las doctrinas deben subordinarse a la expiación y a la justificación por fe solamente.

Mi opinión es que una denominación debería tener solamente unos pocos pilares de fe y que la gente debería estar enteramente comprometida con estos pilares y entrar en un pacto en relación con ellos. Además, los miembros deberían ser responsables de la mayoría de las decisiones del cuerpo de la iglesia. Pero, simultáneamente, todos los demás deberían ser bienvenidos sin prejuicios y aceptados como hermanos y hermanas en Cristo, sin importar si han hecho o no un pacto para vivir y proclamar lo que los grupos centrales consideran como los principales pilares del cristianismo. Una de las paradojas de la vida cristiana es rehusarse tenazmente a renunciar a lo que nos parece claro en la Escritura, y al mismo tiempo abrazar a los que ven las cosas de modo diferente.

Dudo de que yo esté en la mitad de la escala o en la mitad del camino. Este último es siempre el lugar más peligroso donde estar, y sólo se justifica si lo exige un principio.

AToday: PREGUNTA #30. Dr. Ford, como usted sabe, se necesitaron siglos para que se establecieran bien la mayoría de los estudios sistemáticos del cristianismo, y sólo después de pasar por controversias tremendas. La eclesiología (el estudio de la iglesia) no quedó bien establecida sino en el siglo cuarto D. C. La soteriología (el estudio de la salvación) no se estableció bien sino en el siglo dieciséis. La escatología (el estudio de los sucesos de los últimos días) no comenzó sino en el siglo diecinueve. Hasta la fecha, no hay tal cosa como la crisisología, un estudio sistemático de cómo juzga Dios al mundo. ¿Es posible que Dios haya ordenado toda esta controversia acerca de cómo entendemos el juicio, para que todos vengamos a un mejor entendimiento de esta doctrina? Considerando cuán perspicaces cree usted que fueron los primeros Adventistas en otras áreas, ¿no cree usted que es un poquito prematuro ser demasiado dogmático acerca de la doctrina del juicio en la actualidad? 

Dr. Ford:  Sí, creo que la mano de Dios está en todas y sobre todas las controversias teológicas, porque es por medio de los debates que el conocimiento individual es aumentado, corregido, y diseminado. Pero, cuando la Escritura parece clara, debemos ser igualmente positivos, y muchas cosas acerca del juicio SON claras. NO comenzó en 1844. En la Escritura, ESTÁ siempre asociado con la Segunda Venida de Cristo. Además, en ese Juicio, Cristo será todavía el sustituto de todos los que pongan su fe enteramente en Él. Por lo tanto, el Juicio también es buenas nuevas, y Cristo hasta puede ponerlo en un marco festivo, como en Mateo 22.

AToday: PREGUNTA #31. En un esfuerzo por definir o defender doctrinas válidas, parece que mucha gente hoy día está confundida en cuanto a cómo estudiar la Biblia. Los Reformadores tenían reglas específicas para el estudio de la Biblia, como las tenía William Miller. Hasta James White y los primeros ASD enseñaban que «la Biblia es nuestro mapa – nuestra guía. Es nuestra única regla de fe y práctica, a la cual nos adherimos estrechamente». ¿Puede usted explicar las reglas para entender las Escrituras y establecer doctrinas en el siglo veintiuno?

Dr. Ford:  Los exégetas de las Escrituras ahora consideran a la hermenéutica como una ciencia, y hay consenso casi universal en cuanto a cómo practicarla. La Escritura debe ser interpretada de acuerdo con el léxico, la gramática, el contexto, la historia, y según la analogía de la enseñanza de la Biblia entera. El Nuevo Testamento interpreta al Antiguo, las Epístolas ayudan en la interpretación de los evangelios, los pasajes didácticos explican los simbólicos o metafóricos, y los pasajes de aplicación universal tienen el voto por encima de los que tienen importancia apenas local. Los pasajes sistemáticos (como Romanos) interpretan los pasajes incidentales (como una línea de Santiago que dice que las obras justifican, pero que en realidad está hablando de justificación delante de los hombres, no delante de Dios). Sobre todo, el Espíritu Santo es la guía para el corazón verdaderamente rendido.

Los comentarios tienen valor para dilucidar el marco histórico y las costumbres prevalecientes, y para llamar nuestra atención a la evidencia de la Palabra misma que hayamos podido pasar por alto. Es un error usar los escritos de Ellen White como de naturaleza principalmente exegética, que no lo son. Más bien, esos escritos actúan frecuentemente como lo hace la ley de Dios al señalar el pecado y los defectos para llevarnos al Salvador. En otras ocasiones, la Sra. White nos señala hermosamente hacia la expiación efectuada en el Calvario – la gran fuente abierta para limpiar todo pecado y toda impureza. Hasta la obra reciente de Herbert Douglas, La Mensajera del Señor, niega que Ellen White sea exégeta y nos advierte que no debemos esperar infalibilidad y un comentario definitivo de esa fuente. En realidad, Ellen White ha afirmado muchas veces que la Biblia y la Biblia solamente debe usarse para establecer doctrinas.

AToday: PREGUNTA #32.  ¿Tiene algún comentario sobre el reciente acuerdo historico entre los luteranos y los católicos acerca de la doctrina de la justificación por la fe?

Dr. Ford: Quizás el punto principal que tengo que establecer acerca del reciente acuerdo entre católicos y protestantes sobre la justificacion es que las discusiones todavía no han terminado. Los católicos romanos ven claramente que el Nuevo Testamento enseña la salvación por gracia solamente, y que las palabras equivalentes a justificación tanto en hebreo como en griego significan declarar justo, no hacer justo. Su incomodidad reside en el hecho de que, por siglos, han enseñado que sólo por medio del uso de los sacramentos de una manera «medicinal» es el alma perfeccionada y luego aceptada por Dios. Hasta ahora, la discusión no ha avanzado hasta este punto fundamental, pero lo hará. Podemos regocijarnos del progreso que se ha alcanzado hasta ahora.

AToday: PREGUNTA #33. Dr. Ford, en su entrevista, usted declaró que el Adventismo se enfrenta a una reforma inevitable y muy necesaria en el siglo veintiuno. Dejó claro que esta reforma tiene que ocuparse tanto del actual y antibíblico sistema jerárquico como de varias doctrinas fundamentales de la denominación. No hay duda de que esta reforma incluiría actualizar la enseñanza tradicional del Juicio Investigador, exaltar el evangelio, promocionar un gozoso culto sabático, revitalizar el una vez famoso mensaje sobre la salud,  y actualizar la escatología del Mensaje del Tercer Ángel, para mencionar sólo unos pocos ítems. Mi pregunta es ésta: Si un movimiento creíble, organizado, orientado a la reforma, fuera a materializarse, ¿le ofrecería su apoyo y participaría en esa reforma evangélica?

Dr. Ford: Con mucho gusto haría todo lo que pudiese para ayudar al evangelio tanto dentro del Adventismo como fuera de él. Pero toda reforma tendría que hacerse con un espíritu evangélico. No es suficiente amar la teoría del evangelio. Cualquier intento de llevar a cabo un cambio necesitaría que, con oración, se evitase el espíritu de aquél que es llamado «el acusador de los hermanos». El pecado abierto y una flagrante contradicción de la Escritura debe rechazarse valientemente, pero deben evitarse las insinuaciones relativas a los motivos. Aunque no tememos a nadie, excepto a Dios, hasta donde sea posible, debemos dejar que la verdad haga el trabajo de cortar. Debemos actuar como médicos, no como carniceros.

Le invitamos a ver esta interesante serie de 30 videos sobre el tema: