Aquí aparecen las verdaderas características comunicacionales del maligno

Al analizar esta sección del Apocalipsis nos encontramos con una gran lucha comunicacional. Stam III: 63-125

Analizando el texto redactado en Patmos, aparentemente el dragón intenta un golpe violento en el cielo luego del arrebatamiento del Hijo de la mujer. No tenemos otro registro sobre este evento de la lucha entre el arcángel Miguel y sus ángeles y el dragón y sus ángeles (suponiendo que ocurrió luego de la ascensión de Jesús). Por el contexto pareciera ser que esto es una metáfora aplicada a Satanás yendo a acusar al Mesías arrebatado y a sus seguidores al estilo que realizó alguna vez con Job (ver Job 1).

Esto tal vez se refiere más a una guerra espiritual “al estilo” Peter Wagner y no una guerra al estilo “Rusia y Ucrania”. Pareciera de pronto por el resto del capítulo 12 a una guerra judicial donde el dragón está escupiendo acusaciones.  Lo que nos queda claro es que el dragón, es desenmascarado… y luego expulsado. No quiere el texto decir literalmente que el dragón volvió a ingresar al cielo y de nuevo es expulsado; la idea es que fue expulsado de la presencia del Juez Justo y Verdadero, mientras intenta calumniar a los redimidos. Un ejemplo de esto vemos en el libro de Zacarías, donde Satanás se coloca alado del sumo sacerdote Josué, frente al ángel del Señor, y se presenta como la parte acusadora (Ver todo el capítulo 3 de Zac.)

Las verdaderas características comunicacionales del maligno:

  1. El gran dragón (v.9)
  2. Aquella serpiente antigua (v.9)
  3. Que se llama diablo (v.9)
  4. Satanás (v.9)
  5. El que engaña al mundo entero (v.9)
  6. El acusador de nuestros hermanos (v. 10)

Stam indica: “Es evidente que Juan quería identificar inconfundiblemente al enemigo y demostrar que estos distintos títulos se refieren a uno y el mismo personaje” (ver pág. 70).

Tremenda comunicación la del dragón; ¿no?…

Algunas conclusiones de Stam sobre estos textos

  1. El Diablo es experto en la manipulación de la información: A veces engaña con mentiras, con medias verdades y con mentiras descaradas.
  2. El acusador de los hermanos: Acusa a nuestros hermanos de día y de noche (12.10)
  3. Ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús (Ro. 8.1).
  4. El cielo entero celebra la victoria del Cordero (12.10)
  5. ¡Nosotros también somos parte de la gran victoria! (12.11)
  6. Tener fe significa celebrar la victoria de la batalla y aún las derrotas.

Vemos que la derrota del dragón lo llena de ira y sale realmente muy enojado, lleno de furor sabiendo que le queda poco tiempo. El dragón ataca a la mujer y a sus otros hijos (12. 12-17).

Observamos en esta sección persecución, escape, desiertos. Y al dragón desesperado buscando nuevas tácticas para destruir a la mujer, pero vemos a Dios cuidando de su pueblo de diferentes maneras.

Stam indica un párrafo de Mesters y Orofino: Persecución y martirio como señal de victoria“El Apocalipsis es un mensaje de esperanza para el pueblo perseguido… Con ironía y satisfacción, Juan muestra que Satanás es un eterno perdedor… Juan sugiere así que el Dragón va camino hacia su derrota definitiva. Este es un ejemplo sencillo y concreto de cómo Juan corría el velo para revelar el otro lado de los hechos, el lado de adentro, que sólo la fe avizora” (ver pág. 119).

Además, sentimos la furia del dragón contra los descendientes de la mujer… Y posiblemente todo lo que ocurre hoy en día son coletazos de desesperación, como cuando un equipo de futbol va perdiendo por goleada durante los últimos minutos de un partido. Solemos ver que generalmente un equipo que va perdiendo de pronto se vuelve muy violento, a veces incluso de manera irracional.

Mi perspectiva sobre este texto

Podría añadir mucho más sobre el análisis de Stam sobre este texto. Yo le alentaría a comprar los 4 tomos del Comentario Bíblico Iberoamericano de Apocalipsis y que lo leyera. Incluso estoy pensando que yo debería darle una segunda leída para consolidar y fijarme en los detalles de cada párrafo del material. Para esta vez, reconozco que a veces me salto algunas páginas por falta de tiempo.

Fuera de esto, quiero desahogarme con ustedes queridos lectores… Esta semana de vuelta tuve que encontrarme en la aplicación WhatsApp con un personaje, miembro de la antigua secta a la que pertenecía.

Aunque ya había recibido todo tipo de críticas, a través de este personaje “acusador” tuve un ataque sistemático, indicándome la “eterna perdición” que tendría por haber dejado “la verdad” y me señalaba reiteradamente “toda la carga de condenación” que tendría por mi “mal testimonio”.

Bueno, luego de unos días de tolerancia tuve que “expulsarlo” y bloquearlo; ya que me di cuenta que toda la perorata no tenía ningún otro fin que degradarme y seguramente esperaba que yo reaccionara con insultos para luego difundir esto entre todos sus “feligreses”.

No debemos caer en este juego, de perder los estribos ante las acusaciones del dragón, y de sus secuaces. Creo que esta parte del Apocalipsis nos habla mucho sobre la comunicación del mal y de los ataques de rabia del maligno, hacia aquellos que no se dejan intimidar por sus acusaciones.

Para mí es muy desagradable estos encuentros con acusadores… y como Stam indica, el maligno usa generalmente para esto medias verdades, y a veces tremendas mentiras. A veces permitimos que esas acusaciones queden dando vuelta en nuestras cabezas; y ese es un tremendo error de nuestra parte.

Recordemos:

Con la llegada de Cristo Jesús se termina el olor nauseabundo de las acusaciones del maligno … Jesús trae un aire de libertad a los que ponen su confianza en él…  

“Estalló la guerra en el cielo. Miguel y sus ángeles lucharon contra el dragón. El dragón y sus ángeles se defendieron, pero no pudieron vencer. Fueron expulsados ​​del cielo, no quedó ni rastro de ellos. El gran dragón, la serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el que descarrió a las criaturas, fue arrojado, y todos sus ángeles arrojados con él, arrojados a la tierra. Entonces oí una fuerte voz del cielo que decía: ¡La salvación y el poder están establecidos! ¡El reino es de nuestro Dios, y la autoridad de su Mesías!

Fue expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche ante Dios.

La simiente fue victoriosa a través de la sangre del Cordero y por el mensaje del cual dieron testimonio.

No estaban enamorados de sí mismos; estaban dispuestos a morir por Cristo.

Así que ¡alégrense, oh cielos, y todos los que viven allí!,

Pero…  prepárense los que viven en la tierra y al mar, porque el diablo ha descendido sobre vosotros con ambos pies lleno de furia; ha tenido una gran caída; está salvaje y furioso de ira; no tiene mucho tiempo y lo sabe” (12. 7-12 MSG).

¡Qué terrible comunicación tienen los perdedores! ¿Con qué comunicación responderemos a los airados “dragones” comunicadores?

Algunas cuestiones como el escupitazo en forma de río del dragón que intenta ahogar contra la mujer, la furia irracional contra los descendientes que son obedientes y fieles al testimonio de Jesucristo, son símbolos de una comunicación llena de odio, llena de violencia, por su frustración de saber que va perdiendo por goleada.

Gracias a Jesucristo, quién proveyó de medios para hacer frente a la furia del mal, venciendo por medio de la Sangre del Cordero; dando testimonio de nuestra fe en Él. Nuestra lucha no tiene que ver, hermano, con cosas que yo puedo hacer, ni con reglas que tenga que cumplir, ni días que guardar, ni tampoco alimentos que no comer. No nos dejemos engañar por embaucadores que intentan vendernos baratijas, diciendo que es posible ganar a Satanás, haciendo esto, esto y lo otro. ¡Esas son falacias!

Solo hay una forma de seguir siendo triunfadores, y es formando parte de la descendencia, los seguidores del Cordero; del Hijo arrebatado; que nos da la paz, aún frente a las rabietas del dragón. 

Bendiciones y ¡hasta la próxima! 

  • Wolfgang A. Streich

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