Porque estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni el presente ni el futuro, ni los poderes, ni la altura ni la profundidad, ni ninguna otra cosa en toda la creación, podrán separarnos del amor de Dios que está en Cristo Jesús nuestro Señor  (Romanos 8. 38–39).

El testimonio de las Escrituras es que todas las cosas funcionan juntas para bien de los que aman a Dios. Tenemos un Cristo que recoge los fragmentos para que nada se pierda. Sin sufrimiento no habría simpatía; sin dificultades no habría resistencia; sin dolor no habría paciencia.

Hay dos formas de reaccionar a los problemas de la vida. Jacob dijo: «Todas estas cosas están en mi contra» (Génesis 42. 36). Pero José dijo: «Ustedes se propusieron hacerme mal pero Dios dispuso todo para  bien » (Génesis 50. 20).

Año tras año, después de haber naufragado, apedreado, golpeado con varas, encontrarse con falsos hermanos, soportar una espina en la carne, Pablo podía decir con confianza que ninguna de las pruebas y problemas de la vida podrían separarlo del amor de Dios. Y esto fue por Jesucristo.

Tenemos que aprender a creer en la Palabra de Dios, confiar en su amor y dirección, y obedecer. Dios está trabajando incluso en los tiempos difíciles.

– Desmond Ford

Hay dos formas de reaccionar ante los problemas de la vida. ¿Cuál es tu reacción natural: pensar que todo está en tu contra o pensar que Dios puede convertir en una bendición lo que estaba destinado a hacerte daño? Absolutamente nada puede separarte del amor de Dios. ¡Qué maravillosa noticia!


Red Buenas Noticias Ilimitadas – La Noticia viaja rápidamente – Comparte la noticia – #redBnil